Se acabaron los aderezos...
Y volvemos al drama de Chivas, historia vieja, pero que no pierde vigencia; un semestre más de sufrimiento.
Se acabaron los aderezos, toca turno al plato fuerte, que en ocasiones no sabe como tal. Pasarán algunas semanas en las que sólo tenemos la Liga como distractor, claro, está el morbo por saber quién será el nuevo entrenador de la Selección Nacional, o el inicio de algunas ligas como la inglesa, pero, en términos generales, futbol mexicano y nada más.
Y uno nunca sabe si es buena o mala noticia, porque para no variar arrancamos antes que todos, parchados, con ausencias, pero en marcha, algo que, claramente, no favorece en lo absoluto. Pero ya estamos acostumbrados, porque como queremos ser ajonjolí de todos los moles, al jugar en Confederaciones que no nos corresponden, invitaciones a nivel de clubes, partidos amistosos del Tri, etcétera, eso sí, cuando tienen que apechugar y sacrificar un poco por el de enfrente, hacen que la Virgen les habla y más allá de no ayudar, intentan sacar provecho de la situación, y el claro ejemplo es el de Tigres, equipo que tuvo que jugar sus partidos de acuerdo al calendario, en lugar de hacer un espacio en aras de una mejor condición para jugar la final de la Libertadores. En fin, nada nuevo.
Y volvemos al drama de Chivas, historia vieja, pero que no pierde vigencia; un semestre más de sufrimiento, donde el discurso seguirá siendo el mismo: “la prioridad es la salvación”.
Y como los equipos apenas se van armando, a pesar de estar ya en la tercera jornada del campeonato, incluso algunos que siguen buscando refuerzos sin importar que estén listos para la mitad de la campaña, una tradición en Cruz Azul, por ejemplo, aún estamos en tiempo de suponer o imaginarnos el futuro de algunos clubes. Pumas no luce mal, parece un plantel más competitivo y con más herramientas para buscar un futbol más alegre y efectivo.
América con grandes signos de interrogación y donde todo puede suceder.
Toluca es de los pocos que han apostado por un mismo proyecto, el cual debe reflejarse en cosas positivas, es decir, un título o cuando menos estar peleándolo. León parece estar nuevamente aceitado y se convierte en uno de los grandes animadores del torneo, de esos muy pocos equipos que obligan a prender la televisión.
Atlas luce atractivo con los nuevos rostros, aunque de jugar bonito y espectacular no terminan de saciar su hambriento deseo por ganar algo.
Mientras tanto el norte es garantía con Tigres, Monterrey y Santos. principalmente, ya que los perros dejaron de morder hace rato.
Y así nos vamos hasta diluir potenciales y reanimar el morbo en la zona baja y ver quiénes luchan por la salvación.
