El DT del Tricolor no se devalúa

La historia no me contradice: no hay un solo entrenador de la Selección Nacional que se haya devaluado después de dejar el puesto sin importar la razón, ya sea por causas deportivas, fracasos rotundos o el simple deseo de no continuar al frente del equipo, como fueron ...

La historia no me contradice: no hay un solo entrenador de la Selección Nacional que se haya devaluado después de dejar el puesto sin importar la razón, ya sea por causas deportivas, fracasos rotundos o el simple deseo de no continuar al frente del equipo, como fueron los casos de Javier Aguirre.

 Más temprano que tarde regresan al circuito nacional, e inmediatamente después de dejar al Tricolor, se convierten en el objeto del deseo de casi todo el futbol mexicano, y Enrique Meza es el claro ejemplo de esto.

 Ese mismo camino recorrerá Miguel Herrera, y no hace falta ser genio para saberlo, de hecho, su nombre ya está en boca de americanistas luego del muy flojo inicio del equipo, que en este sentido habría que ser justos con lo que ha pasado: un primer juego con la ausencia de medio equipo titular, y un segundo donde las fallas individuales están lejos del margen de maniobra de cualquier entrenador, más aún cuando éstas son tan groseras como las del sábado en el Azteca. Si bien es cierto Ignacio Ambríz parece no tener el crédito suficiente para tomar las riendas del equipo, también lo es que nada tiene que ver con lo que erraron sus jugadores.

 Ridículo que pidan sus salida como también lo fueron las manifestaciones en este sentido durante la primera jornada en el Azul con Sergio Bueno.

 Y bueno, buenísimo resultó el segundo tiempo del Toluca-Pumas. Un juego que sale del promedio de lo que los equipos nos ofrecen en 180 minutos de Liga: intensidad, buen nivel colectivo e individual, llegadas a gol, grandes intervenciones de los porteros y buenas ejecuciones para marcar los goles.

 Mejor aún la inauguración de la nueva casa del Monterrey. Un estadio regio, nunca mejor dicho, digno de una empresa seria que respalda los esfuerzos deportivos que han ido solidificándose con el paso del tiempo: proyectos a largo plazo, extraordinaria elección de refuerzos extranjeros, una buena base de futbolistas mexicanos que en diferentes momentos han formado parte de la Selección Nacional: Hiram Mier, Aldo de Nigris, Jonathan Orozco, Severo Meza, Jesús Zavala y, aunque por muy poco tiempo, pero hay que otorgarles su debido crédito, Tecatito Corona y lo que menos se ve en este medio: congruencia y paciencia directiva.

 Una casa rayada digna del primer mundo. Sólo eso les faltaba.

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