Pitos y aplausos

Muchos enfrentamientos con la prensa he visto pasar en la selección mexicana. Quince años siguiendo al representativo nacional dejaron roces, pleitos, distanciamientos, vetos con los que nunca estuve de acuerdo, mentadas, señalamientos, etcétera. Pero después de varios ...

Muchos enfrentamientos con la prensa he visto pasar en la selección mexicana. Quince años siguiendo al representativo nacional dejaron roces, pleitos, distanciamientos, vetos (con los que nunca estuve de acuerdo), mentadas, señalamientos, etcétera. Pero después de varios rounds nunca vi un vencedor ni un vencido, sino dos lastimados.

Cada uno en su chamba que debe ser respetada. A ellos les pagan por una cosa y a nosotros por otra; y así debe entenderse. Los deseos en muchas ocasiones son diametralmente opuestos a la realidad: uno quiere que México sea siempre un país ganador sin importar la actividad. Eso tiene que ver con lo que anhelamos, decir qué está pasando es muy diferente.

El encono actual me parece poca cosa para la dimensión que se la ha dado. Que los jugadores se reúnan sin estar el entrenador presente no es ninguna novedad, pasa en todos los equipos de trabajo, y si lo hicieron en el Tri, bienvenido. La unión de jugadores no es sinónimo de desunión con quien los dirige, no es así de simple la ecuación.

Esas “encerronas” resultan sanas: hablarse de frente con las palabras que sean necesarias normalmente terminan generando lazos más fuertes de todo tipo, incluso tiene que ver con una mejor evolución futbolística.

 Cerrar filas no es igual a abrir puertas de salida, todo lo contrario, por lo que no veo el escándalo en ello.

De no haberse reunido, bastaría una simple declaración para desmentir, nada más que eso.

Nunca será buen momento para abrir frentes como éste, menos cuando hay tanta tensión derivada de un equipo mexicano que no ha jugado como debe ni ha conseguido los resultados que se esperan. Sí, aún falta camino, pero el andado no convence.

Aguantar la crítica es tarea ineludible del jugador, porque igualmente goza, y uno que otro se empacha cuando las portadas y los comentarios son positivos.

Pitos y aplausos, de todo hay. Hoy toca agarrar al toro por los cuernos y brindar una mejor faena.

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