Flojo, gris

Arranque flojo; gris, por decir lo menos. Un primer tiempo que no deja un solo pasaje digno de memoria, cargado de imprecisiones, nerviosismo y sin propuesta ofensiva ante una notable mejoría para la segunda parte en la que se tuvieron un par de alternativas y un penal no ...

Arranque flojo; gris, por decir lo menos.

Un primer tiempo que no deja un solo pasaje digno de memoria, cargado de imprecisiones, nerviosismo y sin propuesta ofensiva ante una notable mejoría para la segunda parte en la que se tuvieron un par de alternativas y un penal no señalado a favor del cuadro mexicano. No más, ante un equipo débil, como lo es Bolivia.

Poco tiempo para generar cambios radicales ante el rival más duro de la primera ronda, nada más y nada menos que los anfitriones, que dicho sea de paso también tuvieron un arranque deslucido sufriendo con Ecuador, equipo de mucho respeto.

De menos a más deberá ir México si, verdaderamente, aspira a un papel decoroso, pero el incremento de nivel deberá ser rápido, ya que las exigencias incrementan y eran los primeros noventa minutos los que, en teoría, ofrecerían un margen de maniobra para el equipo mexicano. No es que el panorama luzca trágico, pero sí que había una mayor expectativa en el debut de la Copa América.

Esperanzador el empuje ofensivo que puede aportar Corona, que es, sin duda, de lo más destacado en esta Selección, así que en él está depositada la confianza, esperando, también, que uno de los delanteros encuentre la ruta.

En términos generales, así ha iniciado el torneo: lento. Los argentinos pasaron malos ratos ante Paraguay, que rescató un punto de manera muy justa, y no hablamos de algo más por el arquero Romero y el árbitro, que quiso darse el lujo de ver a Messi marcar un gol en vivo.

Faltan brasileños y colombianos, dos equipos encargados de animar esta fiesta que, de eso, ha tenido poco.

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