Y volvió a ser atómica
El futbol llega a su mejor etapa del año. Entramos en la recta final, donde se comienzan a definir los diferentes campeonatos en el mundo, incluida la inigualable Liga de Campeones, con la posibilidad de cumplir el sueño de muchos, que es tener en el juego decisivo a dos ...
El futbol llega a su mejor etapa del año. Entramos en la recta final, donde se comienzan a definir los diferentes campeonatos en el mundo, incluida la inigualable Liga de Campeones, con la posibilidad de cumplir el sueño de muchos, que es tener en el juego decisivo a dos de los equipos más populares del planeta Tierra, y no digo los más populares para no herir susceptibilidades, pero tengamos o no predilección por otros colores, la atención que despertaría el choque entre Real Madrid y Barcelona podría ser comparable a la final de una Copa del Mundo; aunque hay historia por escribir en los juegos de vuelta.
Por lo pronto, celebramos el regreso de la Pulga, que vuelve a ser atómica. Esa misma que es capaz de desafiar el pensamiento de todos y ponernos a debatir si es o no el mejor en la historia del futbol, que independientemente de las conclusiones, obligarnos a discutirlo es ya mérito suficiente. Y no lo digo por su extraordinaria actuación ante el Bayern, su notable mejoría viene ya de meses atrás.
Celebramos igualmente el futbol colectivo del Barcelona, que si bien aquella época de Guardiola es única e irrepetible (además, sería ilógico plantearnos el tema, ya que aún no ha conseguido absolutamente nada), verlo jugar ha vuelto a ser un privilegio, un motivo para encender la televisión y pensar, aunque sea por un momento, que los resultados no lo son todo, que a estos y al deporte en sí, le vienen de maravilla los equipos que intentan hacerlo con una buena dosis de espectáculo. Y todo esto es posible gracias al gran estado actual de sus figuras, donde Neymar continúa con esta tendencia ascendente que lo ubica como una compra justificada, independientemente de los rumores y la situación legal que le acompaña; y Luis Suárez, que encaja el colmillo en el lugar exacto dentro del sistema táctico de Luis Enrique, que logró solventar todos los problemas al inicio de su aventura.
Viene lo mejor porque conoceremos a los nuevos campeones, y de ellos veremos cuáles son capaces de obligarnos a recordarlos no sólo por el hecho de levantar un trofeo sino por la manera en que lo consiguieron.
Acompaña a este emocionante cierre el morbo que escolta a los equipos que definen su permanencia en la máxima categoría en tan sólo 90 minutos.
Y, por si fuera poco, una vez finalizada esta etapa, entramos de lleno en un verano con gran oferta futbolera. Así que podemos establecer, con toda certeza, que lo mejor está por venir.
