Tres años después...
La cosa sigue igual. No hay un panorama que permita una visión clara de lo que se intenta y mucho menos de los alcances que se pueden tener. Jorge Borja Navarrete, presidente del patronato del Club Universidad, ha tenido una gestión desafortunada y podemos establecer ...
La cosa sigue igual. No hay un panorama que permita una visión clara de lo que se intenta y mucho menos de los alcances que se pueden tener.
Jorge Borja Navarrete, presidente del patronato del Club Universidad, ha tenido una gestión desafortunada y podemos establecer esto numéricamente para no entrar en juicios personales, que evidentemente caben, por más que le moleste y trate de ejercer presión por otras vías.
Son ya seis torneos en los que el mejor lugar alcanzado se presentó en 2014 terminando terceros, aunque habríamos de establecer que venían de ser últimos en la tabla general en el torneo anterior.
De los seis campeonatos sólo ha calificado en tres ocasiones a la Liguilla, siendo los cuartos de final su última parada.
Este tiempo incluye tres vicepresidentes deportivos, tres directores de fuerzas básicas, inestabilidad que se ve reflejada en la muy pobre proyección hacia el primer equipo donde el número de debuts es exageradamente bajo.
Seis entrenadores han desfilado y de muy diversos estilos, los que deja ver que un proyecto claro, no hay.
Por si fuera poco, habremos de sumar las veinte contrataciones del extranjero que no necesariamente deberíamos llamarlos “refuerzos”.
El sistema de medición es simple: podríamos recargarnos en la historia, aunque más ilustrativo resulta analizar cómo le fue a los dos anteriores presidentes del patronato, Víctor Mahbub y Arturo Elías Ayub: dos títulos cada uno. Además de lograr plena armonía entre el equipo y su afición.
Otro de los indicadores es el promedio de asistencia que antes era de casi 40 mil aficionados por partido. Hoy, apenas alcanzan 23 mil.
Son números, sólo números, no hay juicios de valor.
