Regularidad europea
De los mexicanos que juegan en Europa y que alguna vez fueron considerados, sólo Javier Aquino quedó fuera de la primera convocatoria de Miguel Herrera para los duelos amistosos ante Paraguay y Ecuador. Con Carlos Vela lesionado y Alan Pulido recién desempacado por la ...
De los mexicanos que juegan en Europa y que alguna vez fueron considerados, sólo Javier Aquino quedó fuera de la primera convocatoria de Miguel Herrera para los duelos amistosos ante Paraguay y Ecuador. Con Carlos Vela lesionado y Alan Pulido recién desempacado por la inactividad, sólo el del Rayo Vallecano no fue tomado en cuenta.
Una pena que el regreso de Rafael Márquez tenga que esperar por una cuestión médica, y me detengo en su caso. Tal parece que volvemos a tratar el tema de la edad como si fuera un pecado. Y considerarlo dentro del grupo de viajeros veraniegos como si sobraran jugadores como él: con experiencia, clase, liderazgo, un golpeo de pelota privilegiado y que, por si fuera poco, juega en una liga de alto nivel competitivo.
En la lista encontramos una regularidad no vista hace mucho tiempo: siete de los 11 juegan habitualmente, algunos son titulares indiscutibles, como Héctor Herrera, el mejor jugador mexicano en la actualidad; Andrés Guardado, quien encajó de maravilla en el futbol holandés con un equipo de altas exigencias; en menor medida y por cuestiones médicas, el caso de Héctor Moreno, que sigue siendo garantía. Giovani dos Santos encontró en el Villarreal un lugar ideal para estabilizarse y poder explotar sus condiciones al ciento por ciento, y qué decir de su hermano, que hoy encuentra recompensa a muchos años de un sueño incumplido, pero en el que nunca bajó los brazos.
Miguel Layún se la jugó. Apostó a la chica y hasta el momento va ganando. Juega constantemente y, a pesar de la crítica inicial a la que incluso se sumó el Piojo, ha ido ganando terreno. Y qué decir de José Manuel Corona, quien se ha ido superando y adaptando a la disciplina que requiere un futbolista profesional para salir adelante.
Raúl Jiménez, Diego Reyes, Javier Hernández y Memo Ochoa han pasado más tiempo sentados, sin embargo ya hemos dicho que jugar no resulta requisito indispensable para ser considerado. En los dos primeros casos, Miguel Herrera los conoce a la perfección, los vio crecer y madurar, por lo que gozan de su entera confianza. El Chicharito está en camino de ser el máximo goleador del Tricolor y ciertamente nunca desentona; y qué decir de Ochoa, quien, al menos con la Selección, no ha dado una sola razón para ser ignorado, todo lo contrario.
Que no jueguen cuatro de 11, para el historial mexicano, ya es un buen número, y mejora cuando los cuatro ignorados en sus clubes no han entregado malas cuentas en el Tricolor.
