“Bi”rey-león

Sé que debería iniciar esta colaboración hablando del auténtico Rey León, pero el futbol mexicano tiene cosas tan.. curiosas, extrañas, atípicas, que tengo que iniciar con una pregunta: ¿En qué mundo directivo podría caber la posibilidad de contratar a… ¡Adolfo ...

Sé que debería iniciar esta colaboración hablando del auténtico Rey León, pero el futbol mexicano tiene cosas tan.. curiosas, extrañas, atípicas, que tengo que iniciar con una pregunta:

¿En qué mundo directivo podría caber la posibilidad de contratar a… ¡Adolfo Bautista! Sí, al mismísimo Bofo, ni más ni menos. Aquél que por cosas raras que tiene nuestro futbol no sólo fue a la Copa del Mundo de Sudáfrica 2010, sino que apareció como titular en el partido ante Argentina. El mismo que después pasó por Querétaro, San Luis, un retiro, un reality show, para finalmente aterrizar en Chivas USA. En todos tuvo un rendimiento parejo, malo, pero parejo. Ese mundo es el Guadalajara.

Juan Manuel Herrero, presidente deportivo del equipo, ha dicho que están “muy felices” después de que el Bofo manifestó sus deseos de regresar al equipo. Sin embargo, no dejó en claro dónde radica tal felicidad. Por la mañana en entrevista dijo que estarían buscando un jugador con las condiciones de un enganche, pero me niego a creer que en la extensa lista de refuerzos figure el que alguna vez fuera el jugador más talentoso de la Liga.

Sé del entusiasmo y el profesionalismo de Herrero y la gente que le acompaña, pero no encuentro una sola razón para abrirle la puerta nuevamente a un jugador como Bautista, menos cuando el equipo atraviesa por una crisis. En fin, al tiempo, pero de veras, me niego a creerlo.

Lo que también resulta difícil de creer es que un equipo juegue con tales “tamaños” como los del León. Un conjunto de jugadores arrojados, valientes, talentosos que no rehuyen al compromiso del espectáculo porque lo asumen como parte de su sistema, es decir, no lo ven como un extra, sino como una manera de interpretar el futbol.

Una final que arroja un nuevo “Bi”, inesperado hace algunos años cuando esta franquicia navegaba en las difíciles aguas del ascenso.

No sólo se preocupan de ganar, se ocupan de las buenas formas, y eso hay que valorarlo. Difícil encontrar equipos campeones que busquen ganar sin renunciar a su filosofía.

En Pachuca hay demasiado en cuanto a crecimiento se refiere y el primer paso (obligado apelando al sentido común) era darle continuidad al proyecto con Enrique Meza al frente y una camada de jugadores que, con el paso del tiempo, serán figuras.

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