Todo a su tiempo
Puedo entender que Miguel Herrera tenga muy clara su manera de jugar al futbol y con quiénes hacerlo. Eso podría ser un punto altamente positivo si todos los que tiene en mente estuvieran en plenitud de condiciones. Sin embargo, a juzgar por lo visto en la Liga y algunos ...
Puedo entender que Miguel Herrera tenga muy clara su manera de jugar al futbol y con quiénes hacerlo. Eso podría ser un punto altamente positivo si todos los que tiene en mente estuvieran en plenitud de condiciones. Sin embargo, a juzgar por lo visto en la Liga y algunos partidos de la Selección Mexicana, está claro que hay algunos otros elementos que no han sido llamados, pero que de mucha utilidad le podrían ser al equipo mexicano.
Gerardo Torrado es un ejemplo de ello, y de inmediato saltarán quienes establezcan que siempre es lo mismo y que habría que refrescar la baraja. Pero esa renovación se da cuando hay futbolistas capaces de hacerlo y hoy, en la media de contención, falta un recuperador nato de jerarquía y que posee experiencia, y ese es precisamente el futbolista de Cruz Azul que, dicho sea de paso, jugó un gran partido el sábado anterior.
Se necesita igualmente un lateral derecho que sea capaz de generarle presión a Paul Aguilar y que esté a la altura de las exigencias mundialistas.
Otro caso es en la delantera, donde la pregunta sigue siendo quién será el acompañante de Oribe Peralta: Chicharito; Pulido que, dicho sea de paso, atraviesa un gran momento; Raúl Jiménez o incluso Aldo de Nigris, un delantero de condiciones distintas a las de los mencionados anteriormente.
Adelantar los nombres de los integrantes de la lista final hablaría de la plena seguridad del Piojo, aunque otro ángulo podría establecer que su margen de visión no es tan amplio como muchos futbolistas lo quisieran.
Muchas cosas pueden suceder en la recta final del torneo y en la Liguilla como para cerrar las puertas de forma anticipada.
Esperar sería lo más apropiado, un buen mensaje a todo futbolista que sueña y trabaja diariamente para ir a una Copa del Mundo, además, está claro que esto es de momentos, rachas e inercias, de tal forma que la paciencia podría resultar una gran aliada del técnico nacional.
