Javier Eduardo
En las últimas horas ha sido muy mencionado el nombre de Javier Eduardo López. O, mejor dicho, lo que tan mencionado ha sido es su apodo, mismo que, por cierto, aborrezco: la Chofis. Este futbolista del Guadalajara nos ha demostrado en sus últimas presentaciones que ...
En las últimas horas ha sido muy mencionado el nombre de Javier Eduardo López. O, mejor dicho, lo que tan mencionado ha sido es su apodo, mismo que, por cierto, aborrezco: la Chofis.
Este futbolista del Guadalajara nos ha demostrado en sus últimas presentaciones que tiene condiciones interesantes y suficientes para ganarse un lugar importante en el futbol mexicano.
Es desequilibrante, atrevido y muy inteligente con el balón en los pies. Pocos como él aprovechan los espacios reducidos, tiene un cambio de ritmo importante y, además, cuenta con el olfato goleador que lo hace distinto.
El segundo gol que le hizo a rayados hace unos días lo firmaba Messi o Cristiano. El que le hace este fin de semana a Pumas, lo mismo. Recorta hacia adentro, termina por ir hacia fuera y define con pierna derecha. Una definición simple y sencillamente de gente grande.
Apenas tiene 21 años, acumula tan sólo 127 minutos jugados en el torneo y, por lo mismo, sería irresponsable catapultarlo como crack o responsabilizarlo por lo que pueda pasar en Chivas.
Espero que en la institución rojiblanca lo lleven de forma correcta, porque, si no, es muy fácil que el joven se vuele. Afortunadamente todavía no percibe grandes cantidades de dinero.
Pero aun así, es cuestión de horas para que a este chavo le llegue fama y distracciones que le pueden perjudicar en su carrera. Por eso valoro que Almeyda le haya pedido a la institución que no le permitan dar entrevistas.
No es todavía el momento para que dé entrevistas, por más que nosotros estemos muertos por hablar con el chico maravilla.
Él se debe dedicar a trabajar. Tiene que ser disciplinado y escuchar a las personas que lo quieren ayudar. Porque así como le lloverán amigos, también le van a aparecer unos cuantos enemigos.
Me alegra, y lo digo de verdad, que aparezcan jóvenes mexicanos con mucho talento. Esto nos demuestra que, por regla, no tiene que venir un extranjero a marcar diferencia. Lo hecho en casa también está muy bien hecho.
Al mismo tiempo, pido mesura a la hora de hablar de Javier, porque son pocos partidos y pocos minutos los que lleva en Primera División, como para ya ponerlo como el sucesor de Cuauhtémoc o el Messi mexicano. Confío en él y en que Chivas lo va a ayudar en su crecimiento para que, el día de mañana, en serio sea el hombre que marque diferencia en su club y con la Selección Mexicana.
Leonardo Cuéllar, fuera del Tri femenil
Durante 18 años, Leonardo Cuéllar estuvo como máximo responsable de la selección femenil. Fue un técnico que asumió la responsabilidad del puesto, sabiendo lo complicado que esto significaba, al no tener el mismo apoyo que el futbol varonil.
Muchos intentarán cuestionar a Leo, la realidad es que el técnico puso mucho empeño en su trabajo y el tiempo, naturalmente, fue lo único que terminó desgastando un proceso que yo considero exitoso, por el simple hecho de que ayudó para que se le diera importancia a un futbol femenil que estaba perdido y descuidado.
