Grupo papita
Ruido, luces, glamur. Uno se encuentra de todo un poco por Nueva York. Desde el folclore de la zona de los teatros hasta el atractivo de la Quinta Avenida. En medio de esta gran manzana conocimos a los rivales de la Selección Mexicana durante la fase de grupos de la Copa ...
Ruido, luces, glamur. Uno se encuentra de todo un poco por Nueva York. Desde el folclore de la zona de los teatros hasta el atractivo de la Quinta Avenida. En medio de esta gran manzana conocimos a los rivales de la Selección Mexicana durante la fase de grupos de la Copa América Centenario.
Uruguay, Jamaica y Venezuela. Rivales a modo que no deben intimidar al Tricolor. Un grupo por demás sencillo para los dirigidos por Juan Carlos Osorio. Los caribeños, por más que han evolucionado técnicamente, no dejan de ser una selección caribeña con ciertas limitantes.
Venezuela atraviesa un momento muy complicado, la mayoría de sus futbolistas de peso renunciaron a su selección recientemente y, al parecer, aún no hay arreglo.
Uruguay quizá es el rival más complicado del grupo por sus individualidades. Colectivamente tampoco es que sea una selección para tenerle miedo.
La Selección Mexicana debe estar más preocupada por su choque en la segunda ronda. Si impera la lógica, sería ante Argentina o Chile. Dos rivales duros de vencer, mas no imposible de lograr.
A los andinos recientemente se les hizo un muy buen partido y en su casa. Y los argentinos tampoco es que estén muy por encima de nosotros. Lo único que los hace distintos es que cuentan con el mejor futbolista del mundo.
No cabe duda de que se nos aproxima una Copa América sumamente interesante, con el ingrediente de que será en un país donde nuestra selección jugará como local.
Homenaje al Cuau
Sin duda alguna, las Águilas del América le debían un homenaje a Cuauhtémoc Blanco. Hacérselo en la jornada nueve y ante Monarcas no me parece lo ideal.
Creo que el máximo referente americanista de los últimos tiempos merecía algo más. Quizá en otro tiempo y de forma distinta. Si esto no llegó en el momento indicado, me parece que por lo menos se debió buscar a un rival que vistiera más una fiesta que, sobra decir, se le tenía que hacer al gran Cuau.
Y, a todo esto, ya no quiero meterme en el tema reglamentario de cómo lo registraron. Sólo espero que se haya hecho en tiempo y forma, bajo el consentimiento de la liga.
Ridícula sanción
La suspensión a Tomás Boy es igual de ridícula que su show al final del clásico joven. Urge que la Comisión Disciplinaria actúe con los pantalones bien puestos. No puede ser que siga determinando de forma timorata.
Lo hecho por el técnico de Cruz Azul no es poca cosa. Los directivos que toman la decisión de sancionar deben entender que estos hechos en la cancha desatan violencia en la tribuna.
Insisto, la sanción es igual o más ridícula que la forma de actuar de un técnico detestable que sólo le hace daño al futbol mexicano.
