Decisiones inexplicables
Han pasado los días del partido de la selección ante Senegal y sigo sin entender ciertas decisiones del técnico Juan Carlos Osorio. Comprendo y respeto el trabajo del técnico, aunque no comparto algunas de sus decisiones. Me sorprendió que Néstor Araujo haya sido el ...
Han pasado los días del partido de la selección ante Senegal y sigo sin entender ciertas decisiones del técnico Juan Carlos Osorio. Comprendo y respeto el trabajo del técnico, aunque no comparto algunas de sus decisiones.
Me sorprendió que Néstor Araujo haya sido el elegido para portar el gafete de capitán. Considero que esa posición debe ser para un hombre con experiencia y personalidad para ejercer como líder. Requisitos que, a mi consideración, no tiene el futbolista de Santos. Contando con Chuy Corona en la alineación titular, me pareció inexplicable que Araujo haya fungido como capitán.
Otra de las decisiones que sigo sin entender es cómo poner de inicio a Yasser Corona y Néstor Araujo como los centrales titulares. Por más que me traten de vender que se necesita un zurdo natural como Néstor Araujo, sigo creyendo que son dos futbolistas que le ceden muchas ventajas al rival. Ambos son lentos y limitados, técnicamente. Dice Osorio que quedó satisfecho con los trazos largos y precisos de Corona. Para mí, el futbolista del Querétaro fue el peor de todos.
Lo noté mal física y futbolísticamente, entendiendo porque esta temporada no ha sido titular con el conjunto de los Gallos.
Juan Carlos Osorio, con base en su buen verso y tratando de maquillar el mal desempeño de sus jugadores, intentó, al final del partido, explicar que su equipo desplegó un buen futbol. La realidad es que el equipo mexicano ganó de milagro y a los empujones. Confirmando que muchos de los jugadores no tienen los tamaños suficientes para ser elegidos para el tricolor a futuro.
Lo más rescatable de aquel partido en Miami fue que Hirving Lozano y Rodolfo Pizarro nos demostraron que no sólo tienen talento, sino que son dos jugadores incisivos, desequilibrantes y con carácter. Ellos dos, es un hecho, que tienen todo para ser considerados por el técnico nacional de cara a compromisos importantes de eliminatoria mundialista o Copa América centenario. Ésta fue la mejor noticia de un partido que estuvo envuelto en decisiones desde mi punto de vista difíciles de entender.
En las últimas horas, Eduardo Hernández, representante del Chícharo, manifestó cierto interés por equipos grandes de las mejores ligas de Europa. Situación que no dudo por dos motivos. El primero, por el currículum que ya tiene Javier en el Viejo Continente; el segundo, por el buen momento que atraviesa en una liga que está en crecimiento. Entiendo que, tanto Eduardo como Javier, por la mentalidad ganadora de ambos, busquen llegar a un equipo de mayor trascendencia que el Leverkusen.
La realidad es que, por el momento, Javier debe ser paciente y darse cuenta de que él necesita jugar en un equipo como el Leverkusen para no perder minutos de juego.
Hoy juega para un equipo a su medida, cayó como anillo al dedo y tiene que aprovechar el tiempo. Emigrar a un equipo más importante podría, a corto plazo, resultar contraproducente para el nacido en Guadalajara.
