Expresaré en el siguiente espacio mi punto de vista acerca de la tan polémica y cuestionada convocatoria de Juan Carlos Osorio de cara al primer partido del año.
Quiero empezar por recordarles que el partido del 10 de febrero ante Senegal sirve única y exclusivamente para que el técnico lo utilice como un ensayo y, a la vez, para conocer el comportamiento de distintos jugadores, tanto dentro como fuera del terreno de juego.
Comprendiendo esto, creo que se pueden llegar a entender ciertos llamados. Por ejemplo, muchos cuestionan la convocatoria del Pikolín. Para mí el arquero de Pumas ha sido de los más regulares en el último torneo y lo que va de éste.
A eso le debemos sumar que Moisés no arrancó bien la temporada, y que Talavera no tiene nada qué demostrarle a Osorio. Quizás en vez de Corona pudo tener cabida en esta lista Jonathan Orozco,
aunque el portero de Rayados viene apenas regresando de una lesión que lo dejó fuera por algún tiempo.
Para mí en el caso de la portería me pareció inteligente la decisión del técnico nacional.
Hablando de los defensas, no comparto el llamado de Yasser Corona, quien nunca me ha parecido un futbolista con la capacidad suficiente para estar en la Selección. A esto hay que sumarle que por una lesión se perdió todo el torneo anterior, así que tampoco me parece que esté en su mejor momento físico como para llegar al Tricolor.
En la misma zona, la defensiva, aplaudo el llamado de Carlos Salcedo, un jugador al que se le tiene que acelerar el proceso de crecimiento por su talento y personalidad. Sin duda alguna debe ser ya un recurrente en el Tricolor mayor.
Hablando de los mediocampistas. Me cuesta trabajo entender la convocatoria de Cándido Ramírez, un futbolista que no suma un solo minuto con Rayados y que no ha sido titular en la Liga desde noviembre. No entiendo qué tanto le vio Juan Carlos Osorio o qué poco talento existe en esa posición para darle la oportunidad de portar la camiseta nacional a un jugador que ni siquiera tiene actividad con su equipo.
En esa zona y evidentemente de características distintas, me parece justo y merecido el llamado de Jesús Molina. Un futbolista que lleva muchos torneos siendo regular y demostrando que tiene todos los argumentos para ser un elemento de Selección Nacional.
Hablando de los delanteros, una zona donde se padece y mucho, se le da la oportunidad a dos jóvenes que en algún momento ya tuvieron participación con el Tricolor. Es decir, que con estos dos futbolistas más allá de si tienen o no calidad, por lo menos se está respetando un proceso. Henry Martín y Eduardo Herrera volverán a ser parte de un combinado nacional.
Por supuesto que hay convocatorias que llaman mucho la atención, pero a la vez si recordamos el propósito del juego me parece que es normal y hasta cierto punto entendible que el técnico aproveche este tipo de partidos para observar a jugadores que habitualmente no portan la camiseta nacional.
