Fabián es de otra liga
Siempre he considerado a Marco Fabián como uno de los futbolistas mexicanos más talentosos. Verlo entrenar es un deleite, tiene un extraordinario golpeo de balón, explosivo, con un buen cambio de ritmo, desequilibrante y con mucha visión de campo. Puede jugar por un ...
Siempre he considerado a Marco Fabián como uno de los futbolistas mexicanos más talentosos. Verlo entrenar es un deleite, tiene un extraordinario golpeo de balón, explosivo, con un buen cambio de ritmo, desequilibrante y con mucha visión de campo. Puede jugar por un costado, como enganche o segundo nueve.
Sin duda alguna, es un jugador con el que cualquier técnico le gustaría contar. Los únicos aspectos que llegaron a frenar su crecimiento fueron las indisciplinas y su irregularidad.
Hoy entiendo que ha encontrado una madurez personal importante. Parece que muy a tiempo le cayó el veinte de que si seguía con indisciplinas no iba a llegar a ningún lado.
Por eso, me parece que la oportunidad de jugar en Europa le llega en el momento justo.
Él siempre expresó que su sueño era jugar en el Viejo Continente. Me da gusto que lo haya conseguido. Ahora, debe estar muy consciente que para triunfar en una liga del tamaño de la alemana requiere de profesionalismo y calidad.
No tengo duda de que si él se concentra en el trabajo diario y se aleja de todo tipo de distracciones, puede tener un capítulo brillante en el futbol que tanto quiso estar.
Porque, insisto, hay pocos futbolistas mexicanos con su calidad.
Tanto luchaste, tanto lo pediste y ahora te llega la gran oportunidad, Marco. No la desaproveches y explótala al máximo. Olvídate de demostrarle a los demás que sí puedes, concéntrate primero en demostrarte a ti mismo que eres capaz de triunfar en una liga que cada vez toma mayor relevancia.
Vendrán tiempos complicados, estoy seguro de que la adaptación no será nada sencilla. Es un país muy distinto al nuestro. Con un idioma dificilísimo de entender y un frío que cala los huesos.
No sé si pienses irte a vivir con algún familiar. Pero, aun así, no tengo duda de que en algún momento te puede llegar a pegar la soledad. Estar a tantos kilómetros del cariño de tus padres, alejarte de los amigos y perder la rutina que has llevado a lo largo de los últimos años no será nada sencillo.
Pero cuando te empieces a ver afectado por el mínimo detalle, porque seguramente te pasará, ahí tendrás que sacar tu carácter y acordarte durante cuántos años soñaste con jugar en aquella parte del mundo.
Trabaja al máximo para que te ganes un lugar lo más pronto posible, aprende de todo y de todos porque eso te hará el día de mañana no sólo un jugador distinto, sino una persona más preparada.
Disfruta el viaje, Marco, y, por favor, cumple en la cancha para que todos nos sintamos cada semana muy orgullosos de ti.
