Loable y plausible la labor de la Selección Mexicana en la Copa del Mundo sub 17. Es cierto que duele mucho caer de la forma en como se cayó ante Nigeria, también es verdad que estamos hartos de siempre llevar ventaja en los partidos importantes y no saber cómo culminar la obra.
Pero al mismo tiempo uno no puede dejar de reconocer lo mucho que se ha avanzado en categorías juveniles. No tengo duda alguna de que México es potencia, por lo menos, en la categoría sub 17.
No puedo dejar de reconocer el gran trabajo que ha hecho Mario Arteaga. Ciertamente yo tenía dudas sobre el desempeño de esta selección. Con el pasar de los partidos y su desempeño futbolístico, no ha hecho nada más que dejarme un grato sabor de boca.
Soy un convencido de que Mario supo sacarle el mejor de los provechos a un grupo de futbolistas muy talentosos pero, además, con un espíritu combativo Detalle sumamente valioso en una generación que nos ha acostumbrado a los éxitos.
Los chavos portaron dignamente la camiseta nacional. Mostraron carácter y desplegaron un buen futbol. Siempre fueron más que sus rivales. Se preocuparon en todo momento de la posesión del balón, sabían qué hacer con el mismo. Mostraron desparpajo y agresividad: nunca se les notó temor por enfrentar a un rival de mayor nombre. Siempre le jugaron de igual a igual a cualquiera.
Esa forma de trabajo en categorías juveniles está rindiendo frutos, ahora sólo falta darle un seguimiento especial a cada uno de estos jóvenes para que no se pierdan en el camino rumbo al profesionalismo. Ya demostraron tener talento y personalidad, ahora sólo falta que técnicos y directivos de sus respectivos equipos les den la oportunidad de comenzar su historia en el máximo circuito.
Felicidades chavos, porque más allá de que se hayan quedado en semifinales, nos hicieron vibrar gracias a su maravilloso futbol y su siempre mentalidad ganadora.
La lista de Osorio
No me cansaré de decir que siempre que se da a conocer una lista de convocados por parte de un seleccionador, siempre habrá jugadores que para algunos falten o sobren.
En esta ocasión no podía ser la excepción, ante la llegada de un nuevo técnico.
Algunos cuestionan la convocatoria de Ochoa. En ese tema el técnico fue muy claro con el jugador. Se le llama por su jerarquía, por lo que representa al interior del grupo. Él ya tendrá que demostrarle al técnico en cuatro días que no ha perdido tanto ritmo futbolístico y que tiene los argumentos suficientes para jugar, ya sea en el Azteca o en Honduras.
Los llamados de Castro y Fuentes, que hasta cierto punto son la novedad, a muchos les sorprendieron y me parece lógico, pues ambos futbolistas no habían sido recurrentes en otros llamados.
Pero todo tiene un porqué. La aparición de Castro obedece a la ausencia por lesión de Rafa Márquez. Es un jugador que le llamó mucho la atención al equipo de trabajo del técnico colombiano.
Y en el caso de Fuentes, se debe a que Osorio no está considerando a Layún como lateral por izquierda. A la hora de verse obligado a contar con un lateral por izquierda nominal recurre al más regular de la liga, que hasta ahora ha sido, precisamente, Luis Fuentes.
Sin saber a ciencia cierta bajo qué esquema va a jugar contra El Salvador y contra Honduras, me parece pronto para emitir un juicio sobre los 23 convocados. Tendremos primero que escuchar la idea que tiene Osorio para saber si ha elegido a los hombres indicados. Lo que sí tengo muy claro es que nos espera una época muy distinta en cuanto a convocatorias y sistemas de juego con relación a lo que hemos visto en los últimos años.
