Entre café y plumas
Vaya polémica que se ha desatado a raíz de la llegada de Juan Carlos Osorio. Lo que más me llama la atención es que en la opinión de la gente no hay medias tintas. O lo aceptan o lo rechazan. Aquellos que no lo consideran como el indicado argumentan que no tiene los ...
Vaya polémica que se ha desatado a raíz de la llegada de Juan Carlos Osorio. Lo que más me llama la atención es que en la opinión de la gente no hay medias tintas. O lo aceptan o lo rechazan.
Aquellos que no lo consideran como el indicado argumentan que no tiene los méritos suficientes para dirigir al Tricolor. Se basan en su bajo porcentaje de productividad en la MLS, en la Liga Mexicana y brasileña. Sienten que no tiene el carácter necesario para llevar sin mayor problema al Tricolor al Mundial.
La otra corriente se basa en su preparación, en los títulos ganados en Colombia y en su forma de ser con los jugadores. Ven con buenos ojos el experimentar con un técnico diferente a los que estamos acostumbrados.
Lo que sí he podido percibir es que es mucho mayor el porcentaje de gente que no lo considera como una buena opción.
Yo desde que me enteré de la posibilidad de que él llegara al timón de la selección fui uno de los que aceptó y aplaudió el proyecto. Por lo menos reconozco que se hayan atrevido a darle la confianza a un hombre que no precisamente pertenece a la baraja de técnicos del medio nacional.
Es cierto, a todos quizá nos hubiera gustado mucho más ver en esa silla a un Guardiola o Ancelotti, pero sabíamos desde un inicio que este tipo de personajes hoy por hoy son inalcanzables para el Tricolor. Ahora, más allá de lo que cada uno de nosotros podemos llegar a expresar acerca de este nuevo proyecto, quiero compartirles lo que he percibido del técnico colombiano en las dos ocasiones que he tenido la oportunidad de estar con él.
Soy un convencido de que el hombre está muy bien preparado. A leguas se le nota que es un estudioso de la materia y que ya lleva varios días analizando el futbol mexicano. Me gustó que su idea futbolística es muy clara. No le da mayor vuelta al asunto, dice que su sello es ofensivo y que siempre va a priorizar esa teoría sin importar el rival o el escenario.
Si como es de claro ante las cámaras y micrófonos es ante los jugadores, estoy seguro que el grupo rápidamente va a entender sus conceptos, siendo ésta una gran ventaja.
No tiene poses, no le interesa, por lo menos hasta ahora, ser tratado como una diva de Hollywood. Entiende que es un técnico de futbol y que lo único que necesita es trabajar para obtener los resultados deseados. Está lejos de aquellos técnicos que ponen mil condiciones para sentirse a gusto y poder trabajar bien.
Fanático del café, analítico como pocos, Juan Carlos Osorio, el de las plumas azules y rojas, el de los apuntes en pequeñas libretas, el que obtuvo su licencia de entrenador en la UEFA, el que sumó títulos en Colombia, el atrevido y siempre propositivo en términos futbolísticos.
Él, para mí, a diferencia de muchos, sí cumple con un perfil atractivo para que la selección por fin no pase tantos apuros en el camino rumbo a la Copa del Mundo.
Éxito, Juan Carlos, porque, como se lo dije en persona, si a usted le va bien, nos va bien a todos los mexicanos que amamos este maravilloso deporte.
