Por la supremacía

México es superior a Estados Unidos; va a ganar con relativa facilidad.

Pasadena está que arde y no precisamente por los 35 grados centígrados, sino porque aquí hoy México juega un partido crucial. Un duelo que definirá en verdad la grandeza de nuestra Selección. El compromiso es ante Estados Unidos, nada más y nada menos, el rival odiado.

De por medio, no sólo está un boleto a la Copa Confederaciones, está el orgullo. Ante ellos todos sabemos que es imposible perder. Difícilmente se podría perdonar que tu enemigo te deje sin la posibilidad de asistir a una competencia tan importante como la Confederaciones.

Dicen que no hay fecha que no llegue ni plazo que no se cumpla. El calendario dice que es 10 de octubre y ante eso sólo queda hacer valer el carácter, la personalidad y el talento.

Ellos ya nos echaron de un Mundial, ya nos eliminaron en alguna ocasión de una Copa Oro. Ya nos hicieron la vida imposible en las eliminatorias.

Es cierto, nosotros también les hemos ganado, es una verdad que durante mucho tiempo fuimos muy superiores a ellos. Pero ahora, qué mejor oportunidad para cobrarnos tantas que nos han dolido hasta el alma.

Qué mejor que aprovechar el escenario para recuperar lo mucho que se ha perdido en la Concacaf. Es el partido ideal para terminar o, por lo menos, para apaciguar tanta incertidumbre que se vive alrededor de una Selección que mantiene a casi todo el país a la expectativa de lo que va a suceder.

Y para lograrlo, tampoco creo que sea tan complicado. No lo veo como una misión imposible. Ahora más que nunca encuentro muchos factores a favor de los nuestros. No tengo duda que si bien es cierto que nuestra Selección no llega a la cita en su mejor momento, al rival lo veo todavía más débil.

Para mí, ésta es quizá la generación estadunidense más limitada en los últimos tiempos. Hoy carecen de un referente, como Donovan, que marque diferencia en lo futbolístico y en el liderazgo.

Si no es Bradley o Dempsey, el resto son jugadores, con todo respeto, son cumplidores, no más.

Lo único que aún así debemos seguirles reconociendo es su mentalidad ganadora, esa la siguen y la seguirán teniendo toda la vida.

Pero con mentalidad y un par de anginas tampoco creo que les sea suficiente. Y ojo, no estoy hablando con el corazón ni con la camiseta en la mano.

Me baso en hechos. Colectivamente nuestra Selección tiene mucho más talento.

Jugadores que en cualquier momento pueden marcar diferencia. Un grupo de futbolistas que lleva tiempo entendiéndose dentro del terreno de juego, hasta donde llegan sus alcances.

En esta ocasión el grupo mexicano es un equipo conformado por jóvenes enjundiosos y por experimentados que conocen a la perfección lo que significa perder o ganar ante Estados Unidos.

Liderados todos ellos por un viejo lobo de mar que sabe y recontra sabe qué hacer en cualquier momento del partido.

Los nuestros, por donde le veamos, son mucho más talentosos que los de enfrente.

No tengo duda, por más que algunos tuvieron miedo a decirlo, que México va a ganar, hasta cierto punto, con facilidad.

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