El clásico regio

Aterrizamos en Monterrey y es evidente que aquí se está viviendo una semana distinta. Huele a clásico; banderas de Tigres y Rayados se venden por todos lados. La réplica del bigote del Tuca está en 50 pesos y el paliacate con las rayas a 40 pesos. El ambiente es ...

Aterrizamos en Monterrey y es evidente que aquí se está viviendo una semana distinta. Huele a clásico; banderas de Tigres y Rayados se venden por todos lados. La réplica del bigote del Tuca está en 50 pesos y el paliacate con las rayas a 40 pesos.

El ambiente es inmejorable, no conozco otro clásico en el futbol mexicano que levante mayor pasión que éste.

A lo largo de toda la semana se habla del juego. En ambos campamentos los protagonistas van calentando el mismo con sus declaraciones. Programas de radio y televisión dedicados al juego, el que  para ellos es el más importante de la temporada.

Pero todo eso que se vive en días previos ha quedado atrás. Ahora es tiempo de ejecutar. De hacer valer la calidad que ambos planteles tienen sobre el terreno de juego.

El Volcán a la espera, la afición, que para mí es la mejor del país y me refiero a la de Tigres, está impaciente por ver a su equipazo. Los otros que en esta ocasión llegan como víctimas con las mismas ganas de ganar un partido que se puede convertir en un parteaguas.

Es tiempo de que arranque el partido que mayor expectativa genera en el norte del país.

Esperando que cumplan los encargados del espectáculo.

¿Qué debemos esperar de este clásico?

En el papel pareciera muy cargado al lado de Tigres. Y creo que en la ejecución puede suceder de la misma manera. Hoy no hay mejor plantel en el país que el de los felinos. Es un equipo que ha venido de menos a más, tal y como le gusta a su técnico.

Si bien es cierto, en la jornada anterior no desplegaron su mejor futbol ante el América, tienen el talento suficiente para explotarlo en cuanto sea necesario. Y ellos saben que hoy están en el escenario indicado para hacerlo.

Qué mejor que desplegar su mejor futbol en su casa y ante su acérrimo rival. Tigres, sin duda alguna, parte como favorito.

Pero tampoco es para que descartemos en automático a la pandilla de Mohamed. Hasta el momento se han quedado lejos de mostrar su mejor versión, sin dejar de tener el talento suficiente en su plantilla.

Hoy tendrán que luchar ante la adversidad de visitar un territorio tan complicado como el del Volcán.

Su defensa, que quizá no es la más sólida del campeonato, tiene menuda tarea ante el poder ofensivo más rico del futbol mexicano.

Con orden y paciencia deberán contrarrestar el peligro que pueden generar jugadores como Damm, Aquino, Gignac o Sobis.

Conociendo a Mohamed, dudo mucho que se vaya atrever a jugar el partido mano a mano y de poder a poder, no por creerse inferior sino por sentirse mucho más a gusto bajo ese planteamiento.

Es cierto que tiene mayor obligación su rival, por la localía y por el peso específico de sus jugadores.

Ojalá que estos dos equipos se olviden del temor a perder. Que se animen a hacer daño y que superen las barreras que muchas veces en un clásico impiden que los equipos desplieguen su mejor futbol.

Que el partido sea digno de un clásico que tanta pasión levanta a lo largo de toda la semana.

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