Primer ensayo

Es tiempo de viajar a Dallas. Antes, una reflexión de lo sucedido anoche en el primer partido del interinato del Tuca Ferretti. Era imposible que el cambio fuera abismal, porque Ferretti sólo tuvo cuatro días para trabajar con este grupo de jugadores. Es un técnico que ...

Es tiempo de viajar a Dallas. Antes, una reflexión de lo sucedido anoche en el primer partido del interinato del Tuca Ferretti.

Era imposible que el cambio fuera abismal, porque Ferretti sólo tuvo cuatro días para trabajar con este grupo de jugadores. Es un técnico que puede implementar una idea, no un mago que pueda cambiar todo de la noche a la mañana.

Para lograr eso se requiere de mucho tiempo y trabajo. Mismo que no tiene ni tendrá el Tuca.

Ahora, considerando los retrasos en las llegadas de algunos jugadores, lesiones de otros y un par de bajas de la convocatoria original. ¿Cuánto debe preocupar el mal primer tiempo que se tuvo ante Trinidad y Tobago?

Ojo, siempre fui de los que pensó que ahora más que nunca se debía tomar con la dimensión correcta estos dos partidos de preparación. Son para eso, para preparar lo que será el juego ante Estados Unidos.

Ni ibas a ser el peor por perder o empatar ante los trinitarios ni serás el mejor del mundo por vencer a los argentinos. Necesitamos encontrar el punto exacto para realizar la crítica.

El primer tiempo quizá sea el que más nos debe inquietar, seguramente esos 45 minutos serán los que van a tener al Tuca trabajando a fondo para encontrar una solución y mejorar en el funcionamiento.

En la primera parte, México fue inoperante. Mal en defensa y en ataque. Se vuelven a cometer errores en jugadas a balón parado, vuelven a tomar a la defensa mal posicionada en una jugada que termina en gol. Basta con que el rival llegue a pisar el área tricolor para generar desconfianza.

No tengo duda que en defensa sigue estando la mayor debilidad del equipo nacional. No terminamos por encontrar a dos o tres centrales confiables, independientemente del esquema que se utilice.

En ataque se vuelve a ser poco productivo. Cuando se supera el medio campo, las ideas se nublan, sigue costando mucho trabajo que el balón le llegue con claridad a los delanteros. No hay variantes y eso hace que el equipo sea monótono en ofensiva.

En el segundo tiempo mejoró el funcionamiento y mucho tuvo que ver el ingreso de Moreno y Herrera. Uno, le dio solidez a la defensa; el otro, le dio la creación necesaria al aparato ofensivo.

Así, en un partido de altibajos para el Tricolor se le fue el primer ensayo al Tuca, del que, seguramente, pudo sacar conclusiones importantes, pues fueron, a mi parecer, muy claras las debilidades que volvió a presentar el Tricolor.

Ahora viene Argentina, en donde utilizará un cuadro completamente distinto. Serán 11 jugadores que habitualmente eran titulares en el proceso anterior. Inclusive, utilizará el mismo esquema táctico de Miguel Herrera. Volverá a la línea de cinco, utilizará tres volantes y dos atacantes.

Ya veremos si nos encontramos con un Tricolor que mejore en todos los sentidos. Que esté bien equilibrado y que pueda desplegar un futbol convincente ante un rival al cual, sin importar las circunstancias, siempre será importante ganarle.

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