Cómo quieres ganar cuando no las metes

Han pasado las horas y sin siquiera ser aficionado a Tigres sigo con el coraje y la frustración de lo sucedido en la final de la Libertadores. Y es que siendo amante de este maravilloso deporte es imposible no sentir impotencia al ver que el futbol mexicano no puede dar un ...

Han pasado las horas y sin siquiera ser aficionado a Tigres sigo con el coraje y la frustración de lo sucedido en la final de la Libertadores. Y es que siendo amante de este maravilloso deporte es imposible no sentir impotencia al ver que el futbol mexicano no puede dar un paso importante en la historia.

Es desesperante que cada que se ha tenido la oportunidad de escribir un capítulo importante y distinto, algo pasa y nos quedamos con las ganas. Si no es un poste, es el árbitro. Si no una falla clara o desatención defensiva.

Nos ha sucedido en Mundiales, en Copas América, en Copas Oro y en torneos internacionales a nivel de clubes. En cada competencia, ya sea a la Selección o a algún club, le falta el centavo para llegar al peso.

Y esto no sucede por obra de la casualidad, sino por algo que se ha dejado de hacer. Algo que no se trabaja de forma correcta.

Sigo creyendo que para que el futbol mexicano dé el salto de calidad que tanto llevamos esperando necesita corregir tres aspectos fundamentales: contundencia, atención en táctica fija y malicia.

Fue increíble cómo el equipo de Tigres generó seis de gol a lo largo de los 180 minutos y no fueron capaces de terminar de forma correcta ni siquiera una sola.

Este deporte se gana con goles, si no los haces es imposible que ganes un partido o conquistes un título.

La atención en táctica fija, quizá en este aspecto los felinos no fallaron tanto. Sólo hubo desatención en el tercer gol y me parece que fue más por un tema anímico que por un motivo táctico. Pero en selección, en este sentido, históricamente se ha fallado. No vayamos más lejos, en la última Copa del Mundo así fue como Holanda nos marcó el primer gol.

Y qué decir de la malicia que nos sigue faltando. Es increíble que en el último minuto del primer tiempo Tigres haya recibido el primer gol. Son lapsos del juego en los que no se pueden cometer errores. Es increíble que el lateral rival se haya proyectado con tanta libertad y que el rematador haya aparecido sin marca en su área.

Por favor, olvidemos aquel maldito término “canchero” para descalificar el estilo de juego de los sudamericanos. Y mejor aprendamos a practicarlo en partidos importantes, pues mucha falta nos hace.

Estoy seguro de que cuando se entiendan bien en el futbol mexicano estos tres aspectos, entonces vamos a estar capacitados para conseguir logros importantes a nivel internacional. Ojalá no falte mucho para eso, pues vaya que ya necesitamos dar un golpe de autoridad más allá de nuestras fronteras.

Más allá de lo que ya expuse acerca de lo que vivimos recientemente con Tigres, quiero aprovechar para avisarte a ti, que siempre estás al pendiente de mis colaboraciones, que las próximas dos semanas estaré de vacaciones, por lo que nos reencontraremos el 26 de agosto.

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