Llegó la hora de la verdad
Que si Guardado debió haber fallado el penal o que si la ayuda arbitral fue fundamental para que la Selección Mexicana llegara a Filadelfia y tuviera otra oportunidad de disputar una final. Entre uno y otro tema nos la hemos pasado a lo largo de las últimas horas, y la ...
Que si Guardado debió haber fallado el penal o que si la ayuda arbitral fue fundamental para que la Selección Mexicana llegara a Filadelfia y tuviera otra oportunidad de disputar una final. Entre uno y otro tema nos la hemos pasado a lo largo de las últimas horas, y la realidad es que ya llegamos a la ciudad que se volvió tan famosa gracias a Rocky Balboa.
Las formas para lograrlo quizá no fueron como todos hubiéramos querido. Pero al final el Tricolor ya está en la antesala de una final.
Hoy de poco sirve seguir pensando si fue o no penal o si hubiera sido mejor para el futbol que Andrés fallara a propósito esa pena máxima. Hoy lo que se necesita es, finalmente, encontrar el funcionamiento ideal para que la Selección Mexicana gane el título con autoridad. Sin ayuda arbitral.
Porque argumentos tiene para lograrlo. Jugadores de calidad, futbolistas con un recorrido internacional muy importante. Por más que me digan que los rivales de la zona han crecido no podemos permitir que nuestra selección obtenga la copa causando lástima.
Es mañana cuando la selección va a tener la mejor oportunidad para desplegar ese futbol que llevamos esperando desde que arrancó la competencia.
Se debe hacer valer el peso de la camiseta con argumentos futbolísticos y no con motivos de mercadotecnia. El torneo no ha sido bueno para la Selección, eso no se puede ocultar, porque sería como intentar tapar el sol con un dedo. Pero si todavía se puede rescatar algo qué mejor que hacerlo en los últimos 90 minutos. Que todo lo malo quede atrás y que salga a relucir el mejor futbol que hasta el momento ha quedado guardado en esta competencia.
Nadie puede poner en tela de juicio la capacidad y el profesionalismo de cada uno de estos jugadores. Ahora, que lo confirmen en el partido más importante.
Que se olviden de las críticas, que dejen atrás la tensión generada por un mal torneo y que se enfoquen en un partido que es trascendental en el camino de la Selección Mexicana.
No conseguir por segunda ocasión consecutiva el título de Concacaf sería una mancha muy difícil de borrar en la historia del Tricolor.
Es tiempo de que se la partan por México, de que tomen el balón y lo traten como si en verdad fueran el gigante de la zona. De que impongan sus condiciones y consigan un título que, por más cuestionado que sea, al final les va otorgar medio boleto para asistir a la próxima Copa Confederaciones.
Esto sabiendo que al regresar a nuestro país, muchos directivos se tendrán que sentar en su escritorio para analizar qué se dejó de hacer que hoy ya no se puede ganar el torneo con la misma facilidad que antes.
La hora de la verdad llegó y no hay pretextos suficientes para que el Tricolor mañana no salga campeón. Así de fácil.
