Enfado en el Tricolor
Pocas veces había visto tan molestos a los seleccionados como ahora en Nueva Jersey. Quizá algún día en la época del Chepo, después del partido contra Honduras en San Pedro Sula. Pero aquel coraje iba más encauzado a una molestia general por no haber cumplido dentro ...
Pocas veces había visto tan molestos a los seleccionados como ahora en Nueva Jersey. Quizá algún día en la época del Chepo, después del partido contra Honduras en San Pedro Sula. Pero aquel coraje iba más encauzado a una molestia general por no haber cumplido dentro del terreno de juego.
Hoy el grupo está molesto y nada tiene que ver con lo sucedido en la cancha sino con la forma en cómo un medio de prensa escrita se ha dedicado a manejar cierta información del Tricolor.
Todo surge por una supuesta reunión en donde los jugadores se pusieron de acuerdo para echar al técnico Miguel Herrera. Esto enfureció a los jugadores y los entiendo porque no se vale inventar sólo por vender.
Es normal que la tensión haya incrementado por los resultados en la fase de grupos. Normal, también, pueden ser los cuestionamientos por el pobre nivel futbolistico exhibido hasta el momento. Pero asegurar que un grupo de futbolistas no quiere al técnico y que harán todo por echarlo.
Eso me parece mucho mas delicado.
Y eso precisamente es lo que hoy tiene a los seleccionados sensibles y poco receptivos ante la prensa.
Me consta, sólo por verlos a diario que el grupo no está mal con el técnico. Si Miguel tiene una virtud es precisamente la buena relación que mantiene con los jugadores.
Están unidos y quieren lograr el título. Conscientes de que no hicieron una buena fase de grupos.
Porque dentro de todo, admiten que se han equivocado. En el fondo saben que debieron ganarle a Guatemala y Trinidad. Tampoco es que estén tapando el sol con un dedo.
Y aunque a veces los jugadores sean poco autocríticos y les molesten los cuestionamientos, en esta ocasión ellos saben que de eso no se pueden salvar. Lo único que piden es que las críticas estén bien sustentadas.
Ahora, por orgullo propio, los seleccionados quieren salir a la cancha a comerse al rival. Buscan pasarle por encima a Costa Rica. Quieren ganar con autoridad y olvidarse de lo sucedido en las últimas horas.
Y creo que eso sería suficiente para calmar las aguas. No tengo ninguna duda de que si le ganan a Costa Rica exhibiendo un buen futbol va a ser suficiente para que bajen las críticas y el Tricolor pueda trabajar en paz de cara a la semifinal.
Espero que ese coraje transmitido por los seleccionados se transforme en un incentivo para ganar y enderezar el camino en una competencia donde todo se ha ido descomponiendo.
