Fuerza, Negrito
¿Qué decirte o cómo decírtelo, Negrito? Sí, me refiero a ti, Juan Carlos, que, estoy seguro, hoy estás viviendo una de tus peores pesadillas. No habrá palabras suficientes que te hagan sentir tranquilo. El no poder cumplir un sueño por culpa de una maldita lesión ...
¿Qué decirte o cómo decírtelo, Negrito? Sí, me refiero a ti, Juan Carlos, que, estoy seguro, hoy estás viviendo una de tus peores pesadillas.
No habrá palabras suficientes que te hagan sentir tranquilo. El no poder cumplir un sueño por culpa de una maldita lesión te deberá tener destrozado y pensando cualquier cosa.
Pero en algún momento de paz entenderás que estabas expuesto a esto. Y que por algo pasan las cosas. Entiendo que poderte explicar los motivos no será una labor sencilla.
Me consta, por lo bien que te conozco, lo mucho que trabajaste para llegar al Mundial y así cumplir una de tus metas. Te quedaste muy cerca de hacerlo y eso te deberá tener tranquilo por más que hoy no sea un motivo suficiente para darle la vuelta a la página.
Hoy tendrás que pensar en ese esfuerzo que hiciste por permanecer entre los 23 elegidos por Miguel Herrera. Siéntete orgulloso de tu trabajo, valora todo lo que dejaste en la cancha durante cuatro años. Por difícil que parezca, lo que estás viviendo en estos momentos te deberá servir como una buena lección para ser todavía más fuerte mentalmente hablando.
Ahora, en vez de preguntarte por qué te pasó a ti o por qué en este momento. Deberás concentrarte en tener una buena rehabilitación para que vuelvas lo antes posible a la actividad y tu regreso al Tricolor sea inminente. A final de cuentas, Miguel y todos sabemos de tu capacidad.
Créeme, Negrito, que dejaste golpeado al grupo. Ellos son los primeros en saber cuántas gotas de sudor dejaste en cada entrenamiento. Por esa entrega que siempre mostraste, estoy seguro de que tus compañeros ya no sólo se la partirán por México sino que ahora lo harán también por ti.
No quiero pensar en cómo está Miguel, quien siempre se expresó bien de ti. Me atrevo a decir que ésta seguramente ha sido una de las peores noticias que ha recibido como técnico. Y es que cómo no iba a ser así, si tú eras su mariscal en la cancha. En el que siempre se recargó para que tradujeras en el terreno de juego todas las indicaciones que venían desde la banca.
Hoy no hay un relevo natural para cubrir tan bien ésa como tantas funciones que tú cumplías.
En cuanto me enteré de la noticia me vino a la mente aquella vez que platicamos en el club América. Cuando había sido tan cuestionado el Chepo por no convocarte. Y que te dije que no tardaría en llegar tu oportunidad y tú, con mucha tranquilidad, me dijiste, para eso estoy trabajando.
Nunca perdiste la paciencia que reflejabas aquel día, te llegó la oportunidad. Fuiste pieza clave para que México superara el repechaje y consiguiera el boleto al Mundial.
Ahora tienes que ser positivo. Buscar rápidamente la fórmula indicada para encontrar resignación y ser ese futbolista que no se va a dar por vencido y que va a luchar, así como lo haz hecho siempre en la cancha, ahora con todos los aparatos necesarios en una rehabilitación.
Vamos, Negrito, estoy seguro de que lo lograrás, por tu extraordinaria forma de ser, además de lo profesional que eres. Todo este dolor, en algún momento y de alguna forma, se volverá en un motivo para seguir siendo un gran jugador.
