Hermoso traspaso

Cuando todos teníamos la atención puesta en la final y el América ni siquiera pasaba por la mente del más americanista, de la nada este equipo vuelve a ser parte de las primeras planas, vuelve a estar en boca de todos y esto gracias a que dieron el bombazo del ...

Cuando todos teníamos la atención puesta en la final y el América ni siquiera pasaba por la mente del más americanista, de la nada este equipo vuelve a ser parte de las primeras planas, vuelve a estar en boca de todos y esto gracias a que dieron el bombazo del verano.

Estando todavía lejos el draft, el América ya le dio la vuelta a todos los equipos y se hacen del fichaje más importante del verano.

Oribe Peralta es un águila más, dejando atrás su etapa brillante por Santos.

Después de varios intentos, al América se le hizo convencer a uno de los mejores futbolistas mexicanos del momento.

Estoy convencido de que actualmente no hay otro delantero con las características de Peralta.

En esta transacción costosa, increíblemente nadie salió perdiendo, todo lo contrario.

Ante la falta de apoyo de una empresa como Grupo Modelo, Santos tiene necesidades económicas, y qué mejor que solventarse con la venta de su mejor futbolista.

La retribución que ha tenido Santos en la inversión de este jugador estoy seguro que nunca la llegaron a imaginar en La Comarca.

Es cierto que se desprenden de un futbolista que difícilmente podrán sustituir, pero resuelven ciertas carencias económicas que podían llegar a complicarles sus estados financieros.

Al futbolista, me parece, también le llega una recompensa después de tanto trabajo. Fue muy valioso que él haya tenido la decisión de a dónde quería ir. Es momento, por su edad y su nivel futbolístico, que Oribe pudiera vivir como vive un futbolista que pertenece a un equipo grande.

Con un muy buen salario y todos los reflectores encima.

América en todo esto también se ve muy beneficiado. Su directiva mostrando mucha visión se hace de un jugador que le va a solucionar un problema que no habían podido resolver desde la partida de Christian Benítez.

No sólo eso, sino que también se cubren ante una posible salida de Raúl Jiménez al futbol de Europa.

Analizando cada uno de los detalles en esta transacción todas las partes merecen mi reconocimiento. La directiva de Santos, por un lado, por vender a su máximo referente en el momento justo impidiendo que el agua les llegara al cuello.

El futbolista por más que le duela dejar al equipo que tanto le dio, merecía una oportunidad en un equipo grande para demostrar que también está hecho para otros retos.

Y la directiva americanista por saber negociar de la forma correcta y en el momento indicado para quedarse con un jugador que cualquier equipo quisiera.

Ojalá que como se dio toda esta negociación, en la cancha se refleje una vez que comience el siguiente torneo. Por ahora que Oribe nos haga celebrar muchas veces a todos como mexicanos.

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