Sin excusas

La pandemia de coronavirus mantiene detenido al deporte a nivel mundial, son pocos los países que tienen actividad en este momento. Es por ello que los aficionados alrededor del orbe están desesperados por ver a sus atletas favoritos en acción. Esta situación ha ...

Juan Carlos Veraza

Juan Carlos Veraza

El deporte por nota

La pandemia de coronavirus mantiene detenido al deporte a nivel mundial, son pocos los países que tienen actividad en este momento. Es por ello que los aficionados alrededor del orbe están desesperados por ver a sus atletas favoritos en acción. Esta situación ha propiciado que la expectativa por el draft de la NFL haya aumentado. El gran evento de la liga más poderosa del mundo, que inicia el jueves, será virtual, con el comisionado Roger Goodell y los miembros de las 32 franquicias trabajando desde su casa, para seguir al pie de la letra las órdenes de las autoridades.

Las restricciones que han existido para que los equipos y su personal tengan contacto con los prospectos son únicas, nunca antes se había vivido un caso como éste, motivo por el cual han surgido preguntas acerca de qué tan difícil será para los dueños, gerentes generales y coaches tomar las decisiones adecuadas para reforzar a sus respectivos rosters.

Un experto en el tema del draft es Charley Casserly, hombre fundamental en los tres títulos de Super Tazón conseguidos por los Pieles Rojas de Washington, en los dos primeros como asistente del gerente general, Bobby Beathard, y en el último ya como gerente general. El ahora analista en NFL Network fue claro hace unos días: como nunca, los encargados de tomar cada decisión durante los tres días que durará el reclutamiento universitario han tenido la oportunidad de analizar video, de poder pasar todo el tiempo necesario viendo en acción a cada uno de los jóvenes que llegarán a la liga.

Es cierto que el poder tener cercanía con los prospectos es importante, pero nada supera a lo que se ve en la película de juego. Lo que sucedió en el Scouting Combine, así como lo que habría ocurrido en los Pro Day, que fueron cancelados, al igual que las entrevistas frente a frente que no se pudieron llevar a cabo son muy relevantes, pero no hay comparación con lo que cada uno de estos jóvenes jugadores hizo en el campo, a la hora importante, tomando decisiones con la presión que implica hacerlo en un juego y no en un ambiente controlado.

El reclutamiento no es una ciencia exacta, nada está garantizado, ni siquiera tras haber visto toda la carrera de un prospecto. Sobran ejemplos de estrellas de la NCAA, seleccionados el primer día del draft, que fracasaron a nivel profesional, así como los olvidados o ni siquiera reclutados y que terminan en el Salón de la Fama.

Ahora, los equipos han tenido a su disposición todo lo necesario para llegar al jueves lo mejor preparados posible. Si existen errores al elegir y se dan fracasos en el futuro, eso será debido a una mala evaluación o a que el jugador no tuvo lo necesario para dar el salto al profesionalismo y no al confinamiento propiciado por la pandemia.

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