Silenciar escépticos
A partir del próximo 1 de marzo, los prospectos más talentosos de la NCAA se reunirán, como todos los años, en Indianápolis. Ahí serán calificados de manera minuciosa, tras ser sometidos física e intelectualmente a diferentes pruebas que medirán su capacidad ...

Juan Carlos Veraza
El deporte por nota
A partir del próximo 1 de marzo, los prospectos más talentosos de la NCAA se reunirán, como todos los años, en Indianápolis. Ahí serán calificados de manera minuciosa, tras ser sometidos física e intelectualmente a diferentes pruebas que medirán su capacidad atlética y mental, y tras esta evaluación se analizará cómo estas cualidades se trasladan al nivel profesional.
Entre los jóvenes que estarán participando en este relevante evento de reclutamiento estará el ganador del trofeo Heisman, Kyler Murray. El egresado de la Universidad de Oklahoma ha causado revuelo en días pasados cuando, a pesar de ya tener un contrato firmado con los Atléticos de Oakland de las Grandes Ligas (tras ser reclutado en la primera ronda del Draft universitario), dio a conocer que su intención es la de dedicarse al futbol americano.
Al tomar esa decisión estaría renunciando a prácticamente todo el dinero que estaba estipulado en el convenio con los Atléticos. Hay quienes creen que no tiene lo necesario para triunfar en la NFL, por lo que consideran arriesgado que tome este camino.
Las dudas sobre su posible éxito se ciernen sobre su baja estatura, Murray mide 1.78. Nadie opina que no tiene talento, lo hecho con los Sooners en 2018, en camino a ganar el más prestigioso premio al que aspira un jugador colegial, es una clara muestra de lo que es capaz de hacer en el emparrillado. Con números impresionantes, guió una prolífica ofensiva en su único año como titular, destacando dos récords que impuso en la División 1-A de la NCAA: el de mayor rating en una campaña y el de más yardas por pase completo.
Pero la historia está en su contra, de ahí el escepticismo que hay sobre él. Sólo cinco quarterbacks que han medido un máximo de 1.78 ha jugado en la liga, ninguno fue una superestrella; de hecho, únicamente dos mariscales de campo menores de 1.83 han sido seleccionados en primera ronda desde que el reclutamiento comenzó en 1967, Michael Vick en 2001 y Johnny Manziel en 2014.
Lo curioso es que la idea generalizada que se tiene de Murray es que sus mayores talentos están en correr, en su movilidad y en pasar afuera de los tackles, pero las estadísticas dicen que no sólo es muy acertado, completó el 70.6% de sus envíos, también que el 89% de los pases lanzados son dentro de la bolsa de protección.
Sus enormes cualidades atléticas, aunadas al potente brazo, lo hacen posiblemente el mayor talento que viene del colegial este año. Por eso creo que hará historia el próximo 25 de abril y se convertirá en el primer deportista en ser elegido en primera ronda tanto del reclutamiento de Grandes Ligas y de la NFL. En una liga en la que no abundan las estrellas en la posición más importante, me parecería una locura que ninguna franquicia lo seleccione el primer día del Draft.
Sólo el tiempo nos resolverá esta incógnita, lo que es un hecho es que estará con algún equipo en los campos de entrenamiento y tendrá la oportunidad de mostrar a los escépticos que están equivocados.