Lo necesario
Es bien sabido que repetir títulos en el deporte es muy complicado, ya que automáticamente el poseedor de la corona es el rival a vencer. La NFL no es la excepción, en sus 100 años han sido escasas las ocasiones que una franquicia ha logrado repetir como campeona; con ...

Juan Carlos Veraza
El deporte por nota
Es bien sabido que repetir títulos en el deporte es muy complicado, ya que automáticamente el poseedor de la corona es el rival a vencer. La NFL no es la excepción, en sus 100 años han sido escasas las ocasiones que una franquicia ha logrado repetir como campeona; con muy pocos equipos capaces de ganar Súper Tazones de manera consecutiva, para ser exactos, desde que el monarca de la añeja liga y el de la AFL se empezaron a enfrentar, hace más de cinco décadas, sólo en ocho ocasiones se ha dado ese logro.
Un nuevo campeón intentará retener la corona y unirse al club de los bicampeones en la era del Super Bowl, un club en el que están incluidas siete históricas franquicias, y al que se quiere unir Kansas City.
Los Jefes rompieron una sequía de 50 años sin levantar el trofeo Vince Lombardi. Por años, el equipo fundado por Lamar Hunt en 1960, con el nombre de Texanos de Dallas, buscó el segundo campeonato, y por años las frustraciones se acumularon, especialmente en aquellos años 90 con Marty Schottenheimer como su entrenador; múltiples temporadas con récords extraordinarios terminaron con dolorosas derrotas en los playoffs, muchas en su propio estadio.
Pero en 2019 terminó la amargura. Un año después de otra de esas derrotas en casa que dejan huella, Kansas City lo logró, con un triunfo en remontada en el Súper Tazón ante San Francisco llegó el anhelado título para la familia Hunt y para el coach Andy Reid.
Los Jefes van en pos de algo que los colocaría como uno de los grandes equipos de la historia. Ahora Reid y su talentoso grupo de jugadores van en pos de algo especial. Por supuesto, no será sencillo, en el camino siempre aparecen obstáculos de todo tipo: lesiones, suspensiones, bajas de juego y muchos aspirantes a destronarlos.
Pero así como habrán muchos retos que superar para conseguir el objetivo, también parece que no hay equipo mejor armado para levantar el Lombradi. Cuentan con el mejor quarterback joven de la liga, el fenomenal Pat Mahomes; el actual MVP del Súper Tazón y ya ganador del premio al Más Valioso de la NFL, con el tomando las decisiones al ataque, Kansas City es una maquina ofensiva y él sigue madurando y mejorando. A su lado hay un grupo de receptores extraordinario: Tyreek Hill, Sammy Watkins y el ala cerrado All Pro, Travis Kelce. Además, el corredor novato Clyde Edwards-Helaire parece que embonará perfecto en el esquema ofensivo. La defensiva tiene todo para ser la unidad que cerró la pasada campaña como una de las principales. Aunque nada está escrito y la temporada es larga, en Kansas City han armado un equipo con lo necesario para lograr el elusivo bicampeonato que la NFL no ve desde 2004.