En la cima
Treinta largos años, tres décadas de frustraciones a nivel local, que llevaron a los más fervientes seguidores, exjugadores y a cualquier asociado con el Liverpool a vivir tiempos desesperados. Mientras el Manchester United asumía el control de la liga en Inglaterra y, ...
Treinta largos años, tres décadas de frustraciones a nivel local, que llevaron a los más fervientes seguidores, exjugadores y a cualquier asociado con el Liverpool a vivir tiempos desesperados. Mientras el Manchester United asumía el control de la liga en Inglaterra y, de paso, se convertía en una de las instituciones deportivas más poderosas del mundo, los Reds vivieron tiempos complicados, tras estar acostumbrados a las glorias de los setenta y ochenta, sólo las dos Copas de Europa evitaron que la situación fuera peor. Hoy la frustración es cosa del pasado, el Liverpool no sólo volvió a ser campeón de Europa, también hoy lo es de la Liga Premier. Varios técnicos y jugadores pasaron por Anfield en esos tantos sinsabores; millones de dólares que no traían el resultado esperado. Y con la herida todavía abierta por el famoso resbalón de Steven Gerrard ante el Chelsea el 27 de abril de 2014, el histórico equipo de Merseyside decidió, casi 18 meses después de ese doloroso partido, contratar el carismático Jürgen Klopp.
El germano arribó a Anfield con una idea clara: dejar atrás las dudas para convertirse en creyentes de que el pasado se podía dejar atrás, que con dedicación y trabajo podían ser contendientes a la Premier. También arribó con un excelente currículo, que incluía dos ligas en Alemania y un subcampeonato de la Champions, pero, aun así, algunos pensaban que su mayor virtud era ser un excelente motivador y que, tácticamente, no estaba preparado para tan grande objetivo. Esa percepción rápidamente fue cambiando, así como la ubicación del club en la tabla de posiciones; de terminar octavo en su primera campaña a monarca de Inglaterra en la quinta. El proceso fue doloroso, con derrotas en el camino, incluyendo la final en Kiev ante el Madrid, mientras que, a nivel local, el City dominaba la escena; ni siquiera una fantástica campaña 2018-2019, en la que únicamente sufrieron una derrota, fue suficiente para ganar la Premier.
Las cosas cambiaron este año, con la confianza adquirida tras ganar el título europeo, el obsesivo Klopp regresó con la misma hambre y dedicación para preparar a su equipo. Con un cerebro táctico como pocos, un intelecto que lo ha llevado a perfeccionar métodos modernos de entrenamiento; con cada sesión preparada de forma meticulosa, entendiendo que en los días de práctica y con las incesantes repeticiones es cómo se ganan los partidos y, eventualmente, los campeonatos. A todo esto se agrega un ojo clínico para contratar jugadores que se adaptan perfecto a su esquema. En resumen, Klopp reúne los ingredientes necesarios para triunfar al más alto nivel: es un líder natural que logró una química especial con sus dirigidos y que cuenta con un entendimiento del juego que le ha permitido adaptarse a las circunstancias de cada partido. Nada es obra de la casualidad, el trabajo y la preparación lo han llevado a la cima del futbol.
