Bicampeón o revancha

Las Finales de la NBA inician esta semana en Oakland, con Golden State y Cleveland una vez más como rivales en el gran escenario, comenzando el jueves la serie por el título. Obvio, el que estos dos equipos se vuelvan a ver las caras está lejos de algo inesperado, desde ...

Juan Carlos Veraza

Juan Carlos Veraza

El deporte por nota

Las Finales de la NBA inician esta semana en Oakland, con Golden State y Cleveland una vez más como rivales en el gran escenario, comenzando el jueves la serie por el título. Obvio, el que estos dos equipos se vuelvan a ver las caras está lejos de algo inesperado, desde que comenzó la campaña, el pasado mes de octubre, éste era el duelo que la mayoría de quienes siguen a la mejor liga de basquetbol anticipaba ver en junio.

Estas dos franquicias han hecho un extraordinario trabajo en años recientes para poder estar en esta privilegiada posición de ser los mejores de sus respectivas conferencias. No es casualidad que estén haciendo historia al disputar el campeonato por tercer año consecutivo.

Se podría decir que la campaña regular y las tres fases previas de playoffs eran meros trámites que Guerreros y Cavaliers tenían que pasar antes de llegar a esta etapa inevitable, en la que vivirán un nuevo capítulo de esta rivalidad que tantos momentos espectaculares nos ha dado en los últimos dos años.

Sigue muy fresco el recuerdo de Golden State dejando escapar de sus manos una ventaja de 3-1, jugando, además, dos de los últimos tres partidos en su arena, cuando todo indicaba que la mala racha para la ciudad de Cleveland se mantendría vigente, LeBron James demostró porqué es hoy el mejor jugador del planeta y uno de los mejores de todos los tiempos, guiando a sus compañeros con todo un coach novato a una remontada memorable.

Pero las cosas han cambiado en la bahía desde aquel colapso que evitó que los Guerreros completarán una histórica temporada. Varios elementos de aquel equipo se han ido y llegó una nueva pieza fundamental que le ha dado otra cara a los monarcas del Oeste, Kevin Durant, quien dejó atrás Oklahoma City para unirse a un grupo de por sí muy talentoso, transformando a la franquicia más explosiva de la liga, en una de las mejores al momento de defender, razón por la que llegan al compromiso ante los Cavaliers como favorito tras ganar hasta ahora todos los partidos disputados en la postemporada. Con él, Stephen Curry, Draymond Green y Klay Thompson tienen el mejor cuadro titular de toda la NBA.

Esto no significa que Cleveland llega sin posibilidades de refrendar la corona. Aunque es cierto que en su conferencia la oposición no es tan buena como la de su rival, LeBron y compañía mostraron hambre de triunfo en camino a las Finales, perdiendo únicamente un duelo en las rondas anteriores. Además, no hay que olvidar que el Rey no está solo, cuenta con un fantástico Kyrie Irving, quien ya demostró en 2016 su capacidad para aparecer en los momentos cruciales de un juego por el campeonato, además de Kevin Love y también con una banca más que confiable y profunda.

La mesa está servida para tener otras Finales apasionantes, con dos fantásticos equipos cara a cara y los dos mejores jugadores del mundo en la duela. Pronto conoceremos si tendremos bicampeón o, al igual que el año pasado, el retador se quedará con el trofeo Larry O’Brien.

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