Cardenal olvidado
Curt Flood no ha recibido el justo reconocimiento por su aporte al beisbol.Curt Flood era un artista en la pradera central de los Cardenales de San Luis que disputaron tres Series Mundiales en la década de los 60, pero también lo era con el pincel al realizar retratos ...

Héctor Linares
Tacita de Café
- Curt Flood no ha recibido el justo reconocimiento por su aporte al beisbol.
Curt Flood era un artista en la pradera central de los Cardenales de San Luis que disputaron tres Series Mundiales en la década de los 60, pero también lo era con el pincel al realizar retratos al óleo que recibieron el reconocimiento general, como el dedicado a Martin Luther King, el cual mereció un lugar en la Casa Blanca.
Flood, ganador de siete Guantes de Oro y considerado en 1968 como el mejor jardinero central de las Grandes Ligas, era conocido también como El Rembrandt del Beisbol, sus retratos se hicieron tan famosos que lo llevaron a abrir una galería.
Era un líder con los Cardenales de San Luis y un símbolo de unión entre sus compañeros. Su valía en el campo le fue reconocida y llegó a tener un salario de 90 mil dólares, el segundo mejor del equipo, sólo abajo del lanzador estelar Bob Gibson.
El dominio de Cardenales, que ganaron dos de tres Series Mundiales que disputaron, terminó en 1969, temporada en la que fueron cuarto lugar. Al término del calendario, Flood se enteró, por medio de un periodista, que había sido cambiado a los Filis de Filadelfia. El jardinero se negó a aceptar el movimiento al criticar la “cláusula de reserva”, la que en esos tiempos permitía a los equipos reservar la propiedad de un jugador, incluso sin estar firmado y poder negociarlo sin su consentimiento.
El beisbolista, que había jugado 12 temporadas con Cardenales, dijo sentirse como un esclavo y decidió pelear por los derechos de los peloteros. Escribió una carta al comisionado Bowie Kuhn y luego recibió el apoyo del Sindicato de Jugadores, pero en el camino estuvo solo, ninguno de sus compañeros en activo lo respaldó.
Luego de años de litigio y varios amparos, su caso llegó hasta el Congreso de Estados Unidos en 1972, en donde su demanda no procedió en un cerrado margen. Fue una derrota para Flood, pero fue un triunfo hacia la libertad de los jugadores.
Tres años después, llegaron los primeros agentes libres en el beisbol de las Grandes Ligas y mucho se debió a la lucha de Curt Flood, que terminó por cortarle su carrera como beisbolista.
Jim Catfish Hunter se convirtió en el primer agente libre en firmar un contrato millonario y con ese convenio llegó la transformación del mercado de las Grandes Ligas, con los millones de dólares que se manejan en la actualidad.
Curt Flood, quien por años enfrentó una batalla contra el alcoholismo, murió arruinado y sin recibir el justo reconocimiento en 1997.
No es miembro del Salón de la Fama y pocos jugadores de la actualidad han escuchado su nombre, pero el legado de Curt Flood en las Grandes Ligas sigue vigente en cada contrato millonario que se firma durante el receso de temporada.