Otra vez ocho
Para conducir los partidos de la octava jornada, los designadores recurren, por segunda ocasión en este torneo, a ocho internacionales; la primera fue en la cuarta fecha. Y, a la vez, repiten a siete que actuaron en la jornada previa a la fecha FIFA, sorprendiendo que ...
Para conducir los partidos de la octava jornada, los designadores recurren, por segunda ocasión en este torneo, a ocho internacionales; la primera fue en la cuarta fecha. Y, a la vez, repiten a siete que actuaron en la jornada previa a la fecha FIFA, sorprendiendo que repitan a Roberto García Orozco, no obstante que en el Tijuana-Pachuca no sancionó el penal de González al jalar ostentosamente a Donatti al minuto 51. ¿Para el asesor no fue penal? Porque el acierto de conceder el gol tuzo fue del asistente 2, y ahora conducirá el Atlas-Tigres.
Otra designación sorpresiva en mi opinión es la de Jorge Antonio Pérez Durán, que en el Monarcas-América hizo un trabajo de pena ajena al sancionar falta a favor de los purépechas cuando chocan dos defensores de éstos en su área penal al minuto 55. Al 75’, en la lesión de Cuero, reanuda en donde le place, rompiendo la regla, y al 93’, dándole el beneficio de la duda al decretar el penal de Paul Aguilar por mano deliberada al barrerse, ¿Por qué no mostró la tarjeta? Ahora pitará Monterrey-Necaxa. ¡Cuidado, eh! Además, liga su tercer partido seguido.
¿Y qué decir de la designación de Óscar Macías Romo? Quien en el Toluca-Puebla permitió una serie de entradas temerarias (planchones) que merecían tarjeta, como la de Marrugo y Alonso Zamora a los minutos 10 y 42 sobre Ríos, así como la de Araujo al 54’ o la del susodicho Ríos sobre Escoboza al 68’, absteniéndose de mostrarle la tarjeta. Ahora conducirá Querétaro-León.
Otra designación que sorprende es la del tapatío Paul Delgadillo, que por segunda jornada consecutiva le arbitra a un equipo de la perla tapatía. Lo hizo en el Necaxa-Atlas de la jornada pasada, y ahora pitará en la visita de Chivas a Pachuca. ¿No es riesgosa la designación?
Por otro lado, es de aplaudirse que retomen la práctica de “el que se equivoca, lo paran”. Eso fue lo que hicieron con Marco Antonio Ortiz, que en el León-Santos hizo un deficiente trabajo al no sancionar el penal flagrante de Mosquera al minuto 11 por mano deliberada y permitir que Navarro golpeara a Brian Lozano estando amonestado; incluso, al permanecer impávido ante los cortes de manga de varios jugadores.
Por último, esperemos que respondan tanto Erick Yahir Miranda, que conducirá hoy Puebla-Cruz Azul, y Francisco Chacón, que pitará el Pumas-Tijuana. El primero no atraviesa por un buen momento y, el segundo, ojalá que retome su estilo conforme a las reglas, porque si es líder fuera de las canchas, también debe ser líder en arbitrar bien, porque no se le debe olvidar que, a mayor jerarquía, mayor responsabilidad.
