Una experiencia enriquecedora deja a Sión Galaviz la derrota

José Raúl Capablanca, uno de los más notables campeones mundiales, legó en sus libros una reflexión a los gladiadores del tablero: se aprende más de las derrotas que de las victorias. El triunfo produce alegría y reafirma que el conocimiento y la técnica, el nivel ...

José Raúl Capablanca, uno de los más notables campeones mundiales, legó en sus libros una reflexión a los gladiadores del tablero: se aprende más de las derrotas que de las victorias. El triunfo produce alegría y reafirma que el conocimiento y la técnica, el nivel de juego, es superior al del adversario que tocó en suerte. El instante emocional lleva a consideraciones subjetivas al mezclarse cierta dosis de la euforia del momento con la vanidad y la satisfacción. El vencedor se recrea en la embriaguez del triunfo; la reafirmación, ¡ay! ilusoria y fugaz, temporal, de su fuerza. A veces deja de tocar el piso. Una derrota -Nimzowitch jocosamente irritado decía: ¡Cómo puedo perder ante este idiota?-, obliga al jugador a investigar cómo y por qué perdió a fin de evitar otra situación semejante. Analizar atentamente e intentar descubrir en qué fase del juego la partida empezó gradualmente a debilitarse. La derrota es un campo fértil de estudio y rectificación. Empuja a rastrear la razón y el por qué. Del temario abigarrado y multifacético de la naturaleza del ajedrez uno de los más complejos es el de valorar la posición para trazar el plan en la defensa o en el ataque. Algunas posiciones son imposibles a la mente del ser humano, como valorar con la mano el peso de un objeto en miligramos o la longitud de un rollo de alambre en milímetros. Por eso es tan importante el estudio de la herencia clásica con el fin de aproximarnos a ideas que nos muestren el camino en busca del hilo de Ariardna. En el milenario juego no existe Teseo, pero siempre está presente el minotauro. El ajedrez es infinito e inagotable, inasible, para formular con precisión los principios que conducen a la comprensión de la posición, y la relación tan cambiante del tiempo el espacio y la fuerza de piezas y casillas.

La experiencia de la adversidad que vivió el viernes el brillante talento mexicano Sión Galaviz Medina (2,458) ante el GM ruso-serbio Alexandr Predke (2,685) se convierte en algo enriquecedor en su carrera deportiva. Si esto hubiese ocurrido hace 5 años le habría proporcionado importantes elementos en el conocimiento objetivo agonal.

Del juego que vamos a reproducir cómo las blancas sacrifican un peón en la transición del medio juego al final y cómo las piezas de Predke se adueñan del centro con dinamismo; ganan fuerza y se aproximan al rey adversario mientras que las negras en la captura presentan un caballo y la dama alejadas aisladas de flanco de rey sin conexión con sus unidades sobre todo el caballo. La partida es un buen ejemplo de lucha.

La Siciliana es muy compleja. En la década de los 60 nueve de cada 10 partidas, en la variante del Dragón, las blancas ganaban. El GM mexicano Manuel León Hoyos, analista del ucraniano Vassily Ivanchuk, aprendió la Siciliana -primero antes de pasar a otras líneas-, puliendo y endureciendo su granítica defensa con la variante del Dragón. Leoncito aprendió sin libros.

Blancas: Alexandr Predke, Serbia, 2,685. Negras: Sión Galaviz, México, 2,458. Defensa Siciliana, V. Najdorf, B90.

R-2, XXXIII Festival de Abu Dhabi, 16–08-2024.

1.e4 c5 2.Cf3 d6 3.d4 cxd4 4.Cxd4 Cf6 5.Cc3 a6 6.a4 e6 7.a5 Idea moderna que impide el siciliano movimiento b5. De hacerlo las negras quedarían con peón aislado. 7...Ae7 8.Ae2 0–0 9.0–0 Cc6 10.Cb3 Ad7 11.Ae3 Cb4 12.f4 Tc8 13.Af3 Rayos X en b7. 13...e5 Bloquea  Af3, y deja retrasado d6; en teoría débil y objetivo de ataque. 14.Tf2 Ae6 15.Td2 Cd7 Predke reflexiona 39’12” antes de entrar a terreno desconocido. Y no hace la mejor jugada. 16.Ta4?! (16.g3 Te8 17.f5 Axb3 18.cxb3 blancas con la pareja). 16...Cc6 17.Cd5 exf4 18.Axf4 Cde5 19.Cxe7+ Dxe7 20.Ae2 (20.Txd6? Df6 21.Axe5 Dxe5 22.Dd2 Dxb2=+) 20...Axb3 21.cxb3= Tras el cambio y en posición abierta los alfiles con más fuertes que la pareja de caballos. 21...Tcd8 22.b4 f5 23.b5 axb5 24.Axb5 fxe4 25.Txe4 Cxa5 negras con ventaja material pero, 26.b4! Cac6 27.Ac4+ Rh8 28.b5! Ca5 29.Ad5 Con el control del centro y las piezas orientadas a flanco de rey. 29...Dc7 Preferible 29...Tc8 30.h3 b6 31.Da4 Df6 32.Dd1 h6+-] 30.Tdd4 Dc5 31.Ae3 Dxb5 Tras los movimientos del caballo y la dama del segundo jugador,  las blancas han ganado espacio y mayor actividad: La dama negra carece de apoyo lo cual es motivo de combinación 32.Th4! Cf7??+- Predke y Galaviz luchan en zeitnot (2´58” vs 1’28”) 33.Txh7+ Rxh7 34.Dh5+ Ch6 35.Ag8+ Rxg8 36.Dxb5 La partida, decidida. 36...Cc6 37.Dd5+ Tf7 38.Te4 Cf5 39.Ag5 Ta8 40.g4 Cfd4 41.Te3 Taf8 42.Rg2 Cc2 43.Te4 Rh7 44.Ah4 Ce5? Blúnder a los 33”. 45.Txe5 dxe5 46.De4+ Rg8 47.Dxc2 Te8 48.g5 e4 49.g6 Tf5 50.Db3+ Rf8 51.Da3+ Rg8 52.Dh3 Td5 53.Ae7 1–0.

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