Fracaso y escándalo

No hay que darle muchas vueltas. Mientras tenemos a ocho equipos buscando el título del futbol mexicano, las Chivas están otra vez de vacaciones. Rotundo fracaso. Los defensores de La Volpe no tienen defensa y menos con el escándalo que se está destapando y que originó ...

André Marín

André Marín

La autopsia

No hay que darle muchas vueltas. Mientras tenemos a ocho equipos buscando el título del futbol mexicano, las Chivas están otra vez de vacaciones. Rotundo fracaso.

Los defensores de La Volpe no tienen defensa y menos con el escándalo que se está destapando y que originó su despido. No me creo las palabras de Vergara cuando dice que han sido sorprendentes los cambios desde que llegó el argentino. Mentira, el Guadalajara no cambió en nada y terminó en el lugar 15 de la tabla de posiciones.

José Luis Real dejó al Rebaño en zona de clasificación y con el extécnico nacional quedan en zona de riesgo para el próximo torneo con el tema del descenso.

Guadalajara necesita buenos jugadores, necesita calidad y, además, sus fuerzas básicas deben volver a producir futbolistas que estén acorde con la historia del club.

Es dramático que yo les cuente que para el próximo Mundial no habrá ningún jugador de Chivas en la Selección.

Directivos y técnicos van y vienen. Jugadores van y jugadores vienen. Y no pasa nada, siguen hundidos en mediocridad total.

Yo fui de los primeros que aplaudí la llegada de Jorge Vergara al futbol profesional, sus ideas le vinieron bien a un equipo que estaba en ruinas. Pero hoy, varios años después, tenemos que hablar de una profunda crisis donde el propio dueño ya perdió el rumbo y no sabe como salir de él.

Hoy hablan de contratar a gente como Oribe Peralta o Alan Pulido, pero ese no es el problema de Chivas, el problema es mucho más profundo. El problema es de identidad y credibilidad.

A La Volpe una vez más lo traicionó su fuerte temperamento, salió de Chivas antes de lo planeado y ahora tendrá que afrontar un proceso legal.

Ante un futbol de tan baja calidad es inaudito lo que estamos viendo con Guadalajara.

Es una tristeza, una pena muy grande y es deprimente ver los colores rojiblancos por la calle de la amargura.

Esto no tiene otro tipo de calificativo más que fracaso. Y para el futuro inmediato, preocupación.

Twitter: @andremarinpuig

Temas: