De lo bueno, poco
Hay que valorar lo que Toluca, América, Tijuana y León nos ofrecieron en diferentes dimensiones.
Y si así fuera la mitad o la tercera parte de nuestro campeonato, otro futbol tendríamos. Uno que generara más adeptos y entusiasmara a la gente para ir a los estadios y que tuviera mayores impulsos mercadológicos. Pero no, el futbol del fin de semana es ofrecido a cuenta gotas por un tema tan simple como el de la necesidad de ganar.
Por los tiempos actuales y el sistema de competencia, parecería que este deporte se diseñó para no perder, que ganar representa un lujo que no todos están dispuestos a darse, y de ahí, de ese temor, viene un futbol al que le falta ambición, y por ende se vuelve aburrido, monótono.
Por eso hay que valorar lo que Toluca, América, Tijuana y León nos ofrecieron, cada uno en diferentes dimensiones.
El futbol de León disminuyó en relación a lo que nos presentaron toda la temporada. Dejó de hacer lo que mejor hace: atacar. Apostó desde el minuto 55 a mantener la ventaja obtenida en casa, ya que del 54 para atrás, fue Tijuana, quien lo amagó con base en un futbol veloz, inteligente, intenso y decidido que le valió ser finalista con toda justicia, ya que, en términos generales, fue mejor en los 180 minutos con todo y la derrota en la ida.
Caso contrario al de Toluca que mostró la misma actitud ante Guadalajara, sólo que en esta ocasión con un rival con más argumentos que lo tuvo al borde de la eliminación.
Pero volvemos al mismo tema. América jugó así por necesidad, porque estaba obligado a hacerlo. Si esa fuera una convicción permanente y no pasajera, quizá su destino hubiera sido otro.
Al final quedan los dos mejores del torneo: uno que se mueve por sí mismo y no necesita que el adversario lo supere para mostrar sus condiciones. Tijuana no ha dejado espacio para la duda en la liguilla, no así su rival, que si bien sabe leer correctamente los ritmos de juego, se ha visto rebasado en 90 minutos de esta Liguilla: el segundo tiempo de la ida en Guadalajara, y el primero del domingo ante América.
Qué equivocados quienes piensan que será una final de juventud contra experiencia, no hay tal. Basta revisar las plantillas para encontrar campeones, liguillas, selecciones nacionales y años en Primera División.
Pareja por todos lados, aunque Tijuana arriba sin sufrir como lo ha hecho el diablo.
