Más goles y menos balazos

El Tuca sigue pensando que está por encima del futbol y que cualquiera de sus decisiones es la correcta.

Estoy preocupado y hasta cierto punto, triste. En las últimas horas no he dejado de escuchar lo mismo. Todo relacionado con ese suceso violento del sábado anterior a las afueras del estadio. Primero nos angustió  ver las imágenes vividas durante el partido entre Santos y Monarcas, después se volvió preocupante el tema y, hoy por hoy, no es nada más que puro morbo.

Soy un convencido de que ese suceso no tuvo nada que ver con el futbol y rebasó por completo los límites de lo que pudo llegar a hacer al respecto un equipo, o hasta la propia Federación. Simple y tristemente fue un hecho más de violencia de los tantos que vivimos en este país día con día.

Lo que más decepcionado me tiene es que una vez pasado el evento y una vez entregada la información correspondiente, se sigue hablando de lo mismo más por chisme que por otra cosa.

Y hasta hoy nadie recuerda lo vivido en la jornada seis. Como si no se hubiera jugado.

¿Será muy complicado enfocarnos en lo futbolístico en vez de seguir hablando tanto de la penosa situación que vive nuestro país a diario?

No creo. Por lo menos yo prefiero olvidar el hecho de Torreón para recordar la absurda decisión del Tuca de poner a Salcido de contención, o revivir los golazos del Hobbit y Reyna, la forma tan atractiva de las Chivas para jugar futbol y el potencial que tiene Benítez.

Cuando la semana anterior Ricardo Ferretti dijo que iba a utilizar a Salcido como volante de recuperación, fui ingenuo y llegué a pensar que era sólo para despistar al enemigo, o por darle el avión al reportero que lo cuestionó.

Para mi sorpresa, comprobé que el Tuca sigue pensando que está por encima del futbol y que cualquiera de sus decisiones es la correcta. En esta ocasión se equivocó rotundamente y fue evidente.

Carlos Salcido, como era de esperarse, no pudo adaptarse a esa posición. Le costó trabajo recuperar balones y no tuvo la libertad para sumarse al ataque como le gusta. Simplemente no fue el Salcido que estamos acostumbrados a ver. Insisto: no porque esté mal física o futbolísticamente, sino porque su técnico cree que es el dueño de la verdad y decidió ponerlo donde quiso.

La jornada seis nos dejó un par de joyas. Primero, el golazo de Christian Bermúdez en Toluca y después lo hecho por Reyna en el Azteca, dos futbolistas de los cuales no me canso de decir, por más que los veo jugar, que tienen grandes cualidades. Pero sigo insistiendo que en el caso del atlantista difícilmente podrá tomar más importancia en su carrera tomando en cuenta su físico. Del americanista, mientras no se decida a sentar cabeza y madurar, difícilmente se podrá convertir en un referente águila.

Quiero destacar el futbol atractivo y el nivel efectivo que sigue mostrando el Guadalajara. Un equipo que va en pleno ascenso y que no dudo que pueda llegar a consolidarse en este torneo encontrando en cada uno de sus jóvenes la madurez necesaria.

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