Todavía es muestra, no vacuna

La actual selección Sub 20 merece el beneficio de la duda, pero, de entrada, los elogios que ha recibido no corresponden a su realidad.

El título del Torneo Juvenil de Cannes de 1975, el tercer lugar en el de Esperanzas de Toulon en 1976, el subcampeonato mundial juvenil de 1977, la medalla de oro en la Universiada de 1979, ganarle a Argentina la Copa Joao Havelange en 1981, el quinto lugar del Campeonato Mundial Sub 20 de 1985, el sexto en la edición de 1999 y nuevamente quinto en 2007, los títulos de los Mundiales Sub 17 de 2005 y recientemente 2011, y ahora, semifinalista por segunda vez del CM Sub 20 que se está celebrando en Colombia.

Son todos los éxitos de las selecciones mexicanas con límite de edad, en todos los casos, se ha celebrado igual y dicho lo mismo: “Algo se estará haciendo bien”. “Es la nueva mentalidad del futbolista mexicano”. “Es producto de la continuidad”. “Hay que felicitar a la Federación por la planeación”. “Se están sentando las bases para el futuro”, etcétera, etcétera, etcétera.

¿Por qué, entonces, no se pudo repetir ninguno de los éxitos? Es una pregunta que nunca han podido contestar directivos, entrenadores y periodistas que se suben al camión del triunfalismo; en cambio, desde hace cuatro décadas, el análisis numérico sostiene que son generaciones espontáneas de jugadores que en un principio, nadie les hizo caso, y con la victoria en la mano, se desbordaron todo tipo de exageraciones, sin tomar en cuenta realmente el proceso de trabajo, las circunstancias del torneo y la urgencia de vestir a los jugadores con la camiseta de la responsabilidad de la selección mayor.

Más allá del éxito deportivo, es un tema muy interesante, digno de un nuevo análisis con argumentos para no repetir los fracasos anteriores. La actual selección Sub 20, semifinalista del CM Sub 20, merece el beneficio de la duda, pero, de entrada, los elogios que ha recibido no corresponden a su realidad.

Presume de continuidad, pero es muy raro que ninguno de sus integrantes no haya estado en las listas de concentración de la Sub 15 que se publicaron en los años 2005 y 2006, y solamente cuatro jugadores que asistieron al  Campeonato Mundial Sub 17 de 2009 ahora están en su segunda cita mundialista, como ya los habíamos mencionados, ellos son: José Antonio Rodríguez, César Ibañez, Kristian Álvarez y Diego Reyes.

Eso sí, nombres como los de Jorge Enríquez, David Izazola, Carlos Orrantia, Jorge Valencia, Saúl Villalobos, Taufic Guarch, Ulises Dávila, Néstor Araujo, Alan Pulido, Marvin Piñón y Carlos López integraron la selección Sub 18 dirigida por César Vega en 2009 y tras la llegada de Néstor de la Torre a la dirección de selecciones nacionales, a mediados de ese año, pasaron a manos de Juan Carlos Chávez como nuevo estratega de ese representativo.

Nunca en la historia una selección Sub 17 ha calificado a tres mundiales consecutivos. Sus ciclos son dos sí y uno no. La Sub 20, por su parte, alterna uno sí y otro no desde 1999. Para sostener que algo se está haciendo bien en la ciencia y el propio deporte se necesita la repetición de resultados, no nada más una simple muestra, por más buena o exitosa que sea.

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