Creer en los mexicanos
Los dirigidos por José Luis Real se percataron que tenían con que pelear, que su futbol les alcanzaba para competirle al cuadro catalán.

Pablo Carrillo
La neurona
Constantemente decimos en nuestro país que somos especialistas en demeritarnos, algo así como la Teoría del cangrejo que evita que el que está a punto de salir de la cubeta lo pueda hacer y prefieren jalarlo de regreso.
Sinceramente, el maravilloso triunfo de las Chivas ante el Barcelona, la noche del miércoles en Miami, queda para el recuerdo.
No se trata de echar las campanas al vuelo y decir que el equipo tapatío es mejor que el Barcelona, que para mi gusto es, hoy por hoy, el mejor del mundo. De lo que se trata es de festejar una gran victoria de un equipo mexicano ante un Barcelona, incompleto, es verdad, pero que no sabe ni le gusta perder ni en torneos ni en partidos de exhibición. El prestigio es mucho y hay que cuidarlo.
Por cierto que el prestigio y blasones del club catalán, y aunque se trató sólo de un torneo de pretemporada para el equipo culé, quedó un tanto raspado ante una derrota de tal magnitud.
Insisto, no es que las Chivas sean un mejor equipo, ni mucho menos, lo que ha llamado positivamente la atención es que a partir del cañonazo que mete en el ángulo Marco Fabián, los dirigidos por José Luis Real se percataron que tenían con que pelear, que su futbol les alcanzaba para competirle a algunos de los titulares del cuadro catalán y adquirieron mucha confianza, comenzaron a creérsela.
Indudablemente que la mente hace que las piernas se muevan mejor, la confianza que ganaron de la mano del gol les hizo transformarse y creer.
Por lo pronto me llama la atención el que las opiniones en los medios sean tan contrastadas. Algunos a demeritar, al mencionar que era un remedo del equipo campeón de la UEFA Champions League, otros dicen que las distancias se acortan y que nuestros equipos ya están listos para competir en esas esferas.
Calma, ni una ni la otra. Se trata de un triunfo para la anécdota, la manufactura de los goles de Marco Fabián, nos hará recordarlos, pero tan sólo fue un partido amistoso.
Vale la pena mencionar que figurones de la talla de Xavi, Iniesta, Villa, Pedro, Keita, Abidal, Busquets, Piqué participaron, casi todos, medio tiempo, alternándose en algunos casos. Su sola presencia en pasajes del encuentro, le da aún más brillo al triunfo.
Qué bien por las Chivas, que bien el que le dieran minutos a los campeones Sub 17, Fierro, Tostado y Casillas, a la postre, anotador de uno de los cuatro goles.
Seguramente que creerán más en su talento y virtudes, enfrentaron a algunos de los mejores del mundo y les pudieron ganar.
Por donde se le vea ha sido muy positivo.
¡Qué suene el mariachi!