Lampos en Shanghai
Lochte, el héroe de Shanghai puede aspirar a siete oros. Y tal vez un octavo si se decide por los 100 m espalda.

Arturo Xicoténcatl
El espejo de tinta
¡Qué hermosa es la natación! El mundo se desliza emocionado en la estela del nuevo mito: Ryan Thor Lochte, el héroe de Shanghai, vencedor de Michael Phelps. La imagen lozana se desliza en las azules aguas del Yangtse kiang. Lucha cuerpo a cuerpo en el medley, prueba de alta exigencia técnica y capacidad resistencial. Acaso el éxtasis en la catedral acuática, el estanque Oriental Sports Center, escenario del Campeonato Mundial de Natación.
Thor Lochte penetró en la sagrada zona territorial de Phelps. ¡Y lo dominó en dos ocasiones! La carrera del combinado se conservará como una de las luchas más emocionantes que se hayan presenciado en los anales de la natación. La luz de Phelps, riela, aún así, el futuro duelo en los Trials de Estados Unidos y el del próximo verano en los Juegos Olímpicos de Londres, galvaniza la atmósfera. Será una de las principales atracciones.
El héroe de Shanghai puede aspirar a siete oros. Y tal vez un octavo si se decide por los 100 m espalda. Su programa olímpico lo descubrirá en los Trials mientras él y su adversario adquieren condición de búfalos.
Y allá, ¿qué viene?, ¿qué es? ¡Es un pájaro! No, ¡es un avión! No, no, ¡es un dragón! No, es Sun Shang el fenómeno de los 1,500 m libre, el nuevo rey que viene emparentado en línea directa con aquel linaje lleno de grandeza y gloria que formaron Jon Konrads, Murray Rose, Robert Windle, Steve Holland, Grant Hackett.
El poder resistencial de Sun Yang rompió las manecillas del cronometro en lo que marcó el punto cenital del despertar del dragón asiático que se manifestó en el relevo 4x200 metros con la medalla de bronce, por encima de cuartetas de gran clase como, Alemania, Australia, Japón, y con la ilustre actuación del coreano Tae Hwan Park, el Ave Fénix de los 400 m libres.
Las nadadoras de jade consiguieron tres títulos; se distinguen en dorso, mariposa y combinado. Zige Liu tiene la plusmarca mundial de mariposa 2:01.81.
Asombra que una mujer nade tan rápido como el Mark Spitz de Munich (2:00.70).
Cinco medallas de oro conquistó Thor Lochte. Intuitivamente el crono de 14.34.14 de Sun Yang lo pulsamos en un estadio superior al 1:54.00 de los 200 m medley. Sólo que las tablas de valoración le conceden mayor calidad a Thor.
Federica Pellegrini, primera mujer en cruzar los cuatro minutos con traje supersónico, exhibió clase en los 200 y 400 m libres. El Mundial de Shanghai permitió la aparición de un talento extraordinario Melissa Franklin, 16 años, de Estados Unidos, ganadora del oro en 200 m dorso, con un extra: al alinear primera en la posta libre 4x200 m marcó 1:55.06 más rápida que la italiana que triunfó en 1:55.58. ¿Peligra la Pellegrini en Londres?
La estadunidense Rebecca Soni terminó con el reinado de la australiana Leisel Jones y la sueca Therese Alshammar, a los 34 años de edad, la más longeva, paradigma de amor por el agua, triunfó en los 50 m libres y ocupó la segunda plaza en los 50 m de mariposa.
Una historia repetida. La canadiense Annamay Pierse rompió récord mundial en Roma en 200 m pecho, 2:20.12. En Shanghai fue octava en 2:27.00.