Matar o morir

Dos partidos importantísimos contra rivales serios para ver cómo termina este loco verano verde.

André Marín

André Marín

La autopsia

Entre y hoy y mañana el futbol mexicano tiene un par de citas de suma importancia. Un par de partidos de futbol que hay que ganar sí o sí porque en caso contrario todo habrá terminado.

En Torreón, contra los alemanes por el pase a la final del Mundial Sub 17 y, en Mendoza, contra Perú por la sobrevivencia en la Copa América.

La selección de Alemania es hasta el momento la mejor de todo el evento. Ha ganado los cinco partidos que ha disputado y tiene 18 goles a favor por tres en contra. Los teutones han dejado en claro desde que comenzó el Mundial Sub 17 que se prepararon en serio y que cuentan con una generación de futbolistas para soñar con un gran futuro.

México tiene números parecidos porque el equipo dirigido por Raúl Gutiérrez también ha ganado todas sus presentaciones y ha manejado un nivel de juego muy destacado.

Todo Torreón se volcará a favor del equipo mexicano. Nunca en su historia había tenido en La Laguna un partido de la Selección tan importante como el de esta tarde. México y Alemania se estarán disputando un lugar para la gran final del domingo en el estadio Azteca y si los verdes quieren salir victoriosos deberán jugar el mejor de los partidos y deberán hacer la mejor de las exhibiciones, porque es indudable que la de hoy es la prueba más complicada.

Esta selección de los Sánchez, Fierro, Bueno, Casillas y compañía ya hizo historia al convertirse en el primer equipo mexicano que gana cinco partidos en una Copa del Mundo. Ahora viene lo más importante y reiteramos que los alemanes no tienen nada que ver con respecto a los equipos a los que México ya derrotó. El teutón es el mejor equipo del torneo y para ganarle habrá que hacer un partido perfecto. Hoy para México es un día de matar o morir.

Por otro lado, mañana en Mendoza el equipo de Luis Fernando Tena se las verá con Perú. Antes de comenzar el torneo los incas parecían ser los más débiles del grupo, pero luego de su empate ante Uruguay nos quedó claro que de débiles no tienen nada.

El equipo que dirige Sergio Markarián sabe perfectamente que ante México tienen todas las posibilidades de sumar para pensar en la segunda ronda.

El equipo mexicano se vio débil ante los chilenos. Peleó y luchó, pero de calidad a calidad hubo una gran diferencia y perdió con toda justicia.

Para este equipo Sub 22 no hay mañana, el empate no les sirve de nada luego de haber perdido el primer partido. Si México no derrota a Perú habrá que preparar los pasajes de regreso porque la Copa América habrá terminado.

Mañana viernes el equipo de Luis Fernando Tena también está obligado a matar o morir.

Dos partidos importantísimos contra rivales serios para ver cómo termina este loco verano verde.

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