El juez implacable
El novato Aaron Judge tumba las bardas, supera récords y rompe pantallas de televisión; es el beisbolista que más expectación levanta en la actualidad

CIUDAD DE MÉXICO.
La cara de emoción del manager de Yanquis, Joe Girardi, al contemplar los batazos de Aaron Judge es el fiel reflejo de la expresión de cualquier aficionado. El novato de los Bombarderos del Bronx es la sensación en las Grandes Ligas por la forma de desforrar las esféricas con sus impresionantes toletazos, una cualidad que lo lleva a codearse con Babe Ruth, Mickey Mantle, Lou Gehrig o Joe DiMaggio. Es el nuevo rostro de la franquicia históricamente famosa por sus tumbabardas.
Judge es el primer pelotero en la historia que conecta 13 vuelacercas en apenas 26 partidos. Igualó el récord para un novato con 10 en abril y se encamina a superar los 29 que pegó DiMaggio en su primer año completo con Yanquis.
Judge debutó en la recta final de la temporada de 2016. Justo al otro día de que Alex Rodríguez, histórico jonronero, jugó su último partido.
Judge tomó ese lugar, pero sobre todo con el objetivo de cubrir el hueco que había en el jardín derecho, luego de que el equipo cambió al veterano Carlos Beltrán a los Rangers de Texas.
Aaron Judge conectó un cuadrangular en su primer turno al bat y desde ese momento impuso un récord. Lo consiguió después de que Tyler Austin también se voló la barda. Se convirtieron en la primera dupla en conectar cuadrangulares consecutivos en su primera aparición.
Judge sólo alcanzó a jugar un mes debido a una lesión que lo dejó fuera las últimas semanas.
Aunque alcanzó a conectar cuatro cuadrangulares, llamó más la atención por la frecuencia con la que se ponchaba al sumar 42 chocolates en apenas 84 turnos oficiales.
La fantástica historia que ha protagonizado este año pudo quedarse en el tintero, ya que Aaron Judge estuvo cerca de iniciar el calendario en las ligas menores.
Durante la pretemporada peleó por el puesto del jardín derecho con su compañero Aaron Hicks. El manager Joe Girardi tenía que tomar la difícil decisión. Ir por el veterano y mandar al novato a la sucursal para que tuviera más juegos o quedarse con Judge y apostarle al poder que siempre había mostrado desde que fue drafteado en 2013.
A unos días del inicio de la temporada, Girardi anunció que Judge se había ganado la titularidad y el novato le respondió.
Su primer jonrón llegó hasta el sexto partido contra Orioles y de ahí completó tres juegos seguidos con vuelacercas.
En el encuentro 16 pegó el sexto y luego vivió un gran momento.
En su primer turno en el Fenway Park, justo en su cumpleaños 25, dio cuadrangular y realizó una espectacular atrapada en la victoria de Yanquis sobre Medias Rojas.
Su primer encuentro con par de jonrones llegó frente a Orioles el 28 de abril, un día más tarde conectó el décimo para igualar la marca para un novato en abril.
El pasado martes sumó dos más y un día más tarde, el 13 para ser el primero en la historia en llegar a esa cantidad en 26 partidos.
En los 11 partidos que se ha volado la barda, Yanquis ha ganado.
De los juegos de su equipo en sólo en uno de ellos no jugó.
Aaron Judge no sólo ha sido el terror de los lanzadores con su poder. También los trabajadores de mantemiento del Yankee Stadium han estado en aprietos.
Tuvieron que instalar una malla protectora más alta para las práctias de bateo en las que Judge se da vuelo mandando pelotas a las tribunas. Una de ellas se estrelló con una pantalla de TV en un salón alejado por la zona del jardín central y en la que jamás se pensó que podría caer una esférica.
Los Yanquis no parecen preocupados por pagar desperfectos, sobre todo porque cada jonrón es una ganga tras los 545 mil dólares del sueldo de Aaron Judge.
