Don Cruz Lizárraga

Víctor M Tolosa

18/03/2013 00:30

Don Cruz Lizárraga

¡Puentecito para muchos, trabajito para otros! La cosa no es pareja pero qué se la va a hacer. La cosa es que esté donde esté, le encuentre el lado divertido a la situación. Y es que en muchas ocasiones, después de talonearle mucho, se encuentra uno con el éxito. Estaba leyendo una información que me mandó mi querida Cynthia Rivera, la hermana de Arturo, que en paz descanse, gran amigo desde hace muchos años y a ella la conocí casi en pañales, claro, yo era muy chico también. Pero bueno, volviendo al boletín que estaba leyendo de Cynthia, en el cual informa que La Banda El Recodo de Don Cruz Lizárraga recibirá el premio Icono en la edición 20 de la Entrega de Premios Latinos Broadcast Music Inc., más conocido por sus siglas BMI, que es una organización estadunidense de derechos para tocar la música en público, la cual representa a más de 500 mil autores del mundo.

Esta condecoración se llevará a cabo el jueves en Las Vegas, Nevada, y se le otorga a cantantes o grupos que han tocado sus temas más veces en la radio, y la Banda El Recodo se pinta sola para hacer esto; su música suena y suena en todos lados. Leyendo esto me vino el recuerdo de aquella primera ocasión en que me tocó conocer a Don Cruz Lizárraga, ¡al mero mero de la Madre de Todas las Bandas! ¿Cómo sucedió el encuentro? Pues resulta que fui invitado para conducir un Festival de Bandas por el año de 1989; en esa ocasión nunca me imaginé que me tocaría estar en camerinos con dos grandes de la música sinaloense y del mundo: Don Cruz Lizárraga y José Ángel Espinoza Ferrusquilla.

Bueno, cuando me los presentaron, la emoción envolvió todo mi cuerpo y a dos grandes no tan fácil los encuentras juntos, pero, bueno, en esta ocasión ahí estaban y la plática se armó. ¡Faltan horas, días, años, para platicar con estos señores y contarlo todo, imagínese las anécdotas, los recuerdos de los dos... no termina uno. El caso es que empezamos a platicar y le dije a Don Cruz que después de todo lo que tuvo que pasar con su banda, ya sabe, desprecios, malos tratos, humillaciones, desveladas, siguió insistiendo en que la banda siguiera adelante y Don Cruz, que era un hombre noble, de buena educación, amable, simpático y, lo más importante, ¡sencillo! me dijo que desde joven su único ideal era llevar música a la gente, ya que la música es algo que las personas disfrutan mucho, les hace olvidar sus problemas y a todos los pone felices, pero déjeme decirle que este señorón, quien aparte de formar una banda en un pueblo en donde lo único que había era tocar en la plaza central y punto, le dio el formato a lo que hoy en día es la banda. ¿De qué manera? Estableció el estilo de que los músicos bailaran, el número de integrantes y la música, que fue una herencia que dejaron los marineros europeos, cuyas naves anclaron en las playas de Mazatlán, Sinaloa, que es el puerto más próximo a El Recodo. Don Cruz me confió que los inicios no fueron fáciles, que hubo ocasiones en que pensaba en dejarlo todo, pues al principio no funcionaba y no funcionaba económicamente, porque como tocaban en plena plaza, pues era poca la gente que se acercaba a dejarles una moneda, así que tuvieron que cambiar el repertorio para que la gente se animara, por lo que empezaron a tocar corridos, polkas y marchas, que eran muy populares en aquellos tiempos y le estoy hablando de los años 40; sin embargo, Don Cruz me confesó que en su corazón había una gran pasión por la música, y más la música de banda, que eso le llenaba mucho, aunque no hubiera dinero. Él se sentía más que realizado al interpretarla con todo su grupo, en aquel año, la Banda El Recodo, pues aún no estaba tan bien colocada en los rankings musicales ni en la preferencia del público y es que la música sinaloense no llegaba mucho a la parte central ni mucho menos al sureste; en donde sí pegaba bastante era al sur de la Unión Americana.

Dentro de la plática, Don Cruz me confesó: “¿Sabe qué me gustaría? ¡Que la Banda El Recodo se escuchara en todo el mundo!, ¿se imagina?: ¿qué pensarían de mi música en Europa?” Para cuando la Madre de Todas las Bandas se empezó a escuchar en muchas partes del mundo, incluso Europa, Don Cruz ya no estaba con nosotros, pero estoy seguro que enterado ¡ya está! Vaya un abrazote y una gran felicitación a Don Cruz Lizárraga y Doña Chuyita, la viuda, quien ha sabido manejar muy bien el timón de la banda.

¡Que tenga un feliz puente! El miércoles nos volvemos a leer aquí mismo.

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