El Ariel
Víctor M Tolosa
11/02/2013 00:30
En ocasiones me da lástima ver cómo en México no se apoya al nuevo cine, a la proyección de las cintas sin tener que estar yendo a verla todos en montón el primer viernes que se exhibe pues si no simplemente sale de cartelera. Es increíble que en nuestro país las cintas extranjeras duren varias semanas y hasta meses en las salas, mientras que las nacionales sufren por mantenerse vivas. Es injusto. Porque es nuestro país, es nuestro cine, nuestras producciones y deberían tener prioridad por ser mexicanas. No entiendo cómo permiten que seamos pisoteados en nuestra tierra. Habrá que exigir más respeto o seguir callando, como muchos cineastas.
Es triste ver que cada año la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas, nunca tiene dinero y anda con problemas para la entrega del Ariel. No entiendo, porque hace años los premios de la academia mexicana eran de los más codiciados, de los más queridos, aparte de ser una de las entregas más fastuosas y lujosas, llenas de estrellas de la pantalla grande nacional y que con el tiempo perdió glamour, elegancia, distinción y se convirtió en una cualquiera. ¿Por qué dejaron morir de esa manera una entrega de premios que cautivaba a la sociedad mexicana? Hoy en día esta entrega se caracteriza por anunciar, antes que a los nominados, el que la asociación no tiene dinero para realizar la ceremonia, que está en peligro todo el evento, que no recibieron el suficiente dinero para poder realizarlo. ¿Ésa es la manera de incentivar al cine mexicano? ¿No tienen las maneras y formas de ver eso con mucha anticipación? ¿Por qué no toman de ejemplo a la academia de cine de Estados Unidos, quienes apenas están cerrando la transmisión de la entrega del Oscar y ya están trabajando en la del próximo año? En cierta forma ya dan vergüenza los de la academia mexicana, pues año con año hacen lo mismo y en esta ocasión no podía faltar el típico mensaje de: “La entrega del Ariel corre peligro, no hay dinero para hacerla”. Dan pena porque lo único que están haciendo es acabar con los sueños de muchos que hacen cine con amor y pasión, así que deberían de ver con tiempo ese problema económico y tratar de ver otras maneras de publicidad para hacer solvente esta entrega de premios y regresarle el glamour y la importancia que tuvo hace muchos años.
¡Me quedé con el ojo cuadrado! Es que me enteré de que Ximena Navarrete será la protagonista de la nueva producción de Salvador Mejía: La tempestad. ¿Cómo? ¿Por qué? No entiendo nada, de verdad. En serio que con los años que llevo en esto, jamás en mi vida había visto que se cocinara una protagónica así, de la noche a la mañana. Para llegar a un personaje de este tipo, tienes que tener experiencia, un currículum en cine, teatro o tele, pero en este caso, pues lo único que hay es un título de belleza y nada más. La pregunta del millón de pesos: ¿Sabrá actuar?, y segundo: nada de que la ponen en friega a tomar cursos, no señores, hay muchas y muchos en la fila esperando su turno y no es justo que por su cara bonita venga a ocupar el lugar de alguien que sí ha trabajado.
Día a día me muero de la risa porque faltan todavía unos meses para que se estrene la comedia Baño de mujeres, producción de Salvador y Gabriel Varela y ya están los estiras y aflojes, los dimes y diretes, pero, ¿sabe qué es lo mejor? Que todas quieren estar en esta obra, porque sin lugar a dudas será un parteaguas teatral. Por fin podremos saber qué es todo lo que hablan, en ese cuarto de olores y matices seductores. Yo sólo deseo que todas las actrices que forman parte del elenco se queden y nos den un digno platillo al espectador. ¡Felicidades, Gabriel, por esta puesta, ya quiero verla!
Nos leemos el próximo miércoles. ¡Que tenga buen inicio de semana!
