La historia que pudo ser
Santiago Castillo Robert
Del Potro tuvo la posibilidad de ser el primer tenista en vencer a Murray, Djokovic y Nadal en un mismo torneo. 21/03/2013 01:10
Roger Federer, en 2008; Juan Martin del Potro, en 2009; Rafael Nadal, en 2010; Novak Djokovic, en 2011, y Andy Murray, en 2012, son los últimos ganadores del US Open, el Grand Slam que se juega en cancha dura en Nueva York los últimos días de agosto y primeros de septiembre.
A excepción de Del Potro en 2009, y Murray en 2012, no existe un jugador diferente a Federer, Djokovic y Nadal que haya ganado un Grand Slam desde Wimbledon 2004.
Por ello, la presencia de estos cinco jugadores en Indian Wells, el primer Masters 1000 del año, dejaba ver que uno de ellos sería el campeón de este gran torneo.
En cuartos de final, producto de un bajo ranking (5º en ATP), Nadal se enfrentó anticipadamente a Federer y, contra todos los pronósticos, lo derrotó fácilmente por 6-4 y 6-2. Un día después vino la siguiente sorpresa: Del Potro (7º) venció a Murray, el escocés que había llegado a las últimas tres finales de Grand Slam, además de llevarse el oro en Londres 2012. Ante esa circunstancia, Nadal y Del Potro pasaron a semifinales, pese a estar fuera de los primeros cuatro sembrados. En esta etapa, la lógica apuntaba a una final entre el español y Novak Djokovic. Para sorpresa de todos (incluyendo a su santidad Francisco), Del Potro jugó un extraordinario partido y derrotó a Djokovic.
Así, el argentino se convirtió en el primer tenista en la historia que tenía la posibilidad de vencer en el mismo torneo a Murray, Djokovic y Nadal.
En la final, el español se fue al frente 3-0 en el primer set. A partir de ahí, Del Potro ganó nueve de los siguientes diez juegos, lo que le permitió ganar el primer parcial y colocarse 3-1, y su saque, en el segundo.
Lo que parecía sería una fácil victoria para el argentino, se revirtió cuando Del Potro cometió un error garrafal. De manera repetitiva empezó a desafiar el marcaje de los jueces solicitando el “ojo de halcón”. Sacando para el 4-1 del segundo set —apoyado por su banca— solicitó la revisión de un segundo saque que le habían marcado como doble falta en 15-15. Por quinta vez en el partido el argentino se equivocó (ante Djokovic lo hizo ocho veces) y la ira contra su equipo se hizo presente cuando la repetición dejó ver que la pelota había salido.
A partir de ahí, se desconcentró y perdió su saque. Lo que sería un 4-1 a su favor se convirtió en 3-2 y el saque de Nadal. Del Potro no volvió a ser el mismo y de dominar con facilidad al español, empezó a cometer errores no forzados y a mostrarse desesperado en cada punto; 15 minutos después, el español se adueñó del segundo set y cuarenta minutos más tarde, del partido.
Con la enorme ventaja de no haber enfrentado a Djokovic y Murray, Nadal se proclamó campeón en el torneo de Indian Wells.
Ante las ausencias de Nadal y Federer en el Masters de Miami, que inició esta semana, todo apunta a que Murray, Djokovic o Del Potro alzarán la copa el próximo domingo de Semana Santa. Esperemos que Juan Martín haya aprendido la lección y que entienda que ante los monstruos como Nadal no se puede regalar absolutamente nada.
