El desarrollo científico avanza sin preguntar
Raymundo Canales de la Fuente
10/03/2013 00:53
Un reciente artículo de un grupo científico de Shanghai nos presenta su trabajo en relación con células madre embrionarias. Tomaron como modelo ratones con alguna lesión por radiación en la médula espinal que les impedía moverse y les aplicaron células madre embrionarias (de ratón) en el sitio lesionado de la médula. La sorpresa ha sido que los ratones empezaron a moverse y al estudiarlos con microscopía óptica y electrónica se ha comprobado que las células madre provocaron una reparación de la lesión nerviosa sin complicaciones hasta el momento. Una de las grandes preocupaciones en relación al uso de células madre embrionarias como tratamiento ha sido la posibilidad de que dichas células originen tumores malignos, y en el presente experimento no hay tal riesgo. Aparentemente el riesgo se disminuye provocando la diferenciación previa de las células hacia los tejidos que pretendemos reparar, es decir, en este caso hacia neuronas o hacia células gliales, que son el sostén del sistema nervioso, y seleccionarlas posteriormente de acuerdo con las características de las células dañadas. Hace poco tiempo, también, se publicó otro trabajo cuyo objetivo fue inducir células adultas hacia células madre como las embrionarias; resulta que esa característica depende de tres genes (Oct4, Sox2, y Klf4) y al poner esos genes en una célula adulta se “transforma” en célula madre con la enorme ventaja de no tener que generar un embrión. La investigación científica no se detiene y ahora una empresa estadunidense publicó la existencia de embriones clonados derivados de células maduras de la piel de un donador, que obviamente pueden ser fuentes de células madre para tratamientos; es decir, el uso de las células madre derivadas de células adultas ahora conduce hacia generar embriones. Ni la ciencia ni la biología tienen ideología o religión y por fortuna no son confesionales, de tal forma que su desarrollo no se detiene; en todo caso, la actitud ética de la sociedad debe ser enfocada hacia vigilar que todo este desarrollo tenga como objetivos solamente la descripción de la naturaleza y el beneficio del ser humano en términos de obtener tratamientos, por ejemplo, para personas con lesiones de médula espinal. Ya existen los primeros protocolos clínicos en curso para probar estos tratamientos en personas parapléjicas y el día que se obtenga éxito será un parteaguas en la historia de la humanidad, pero la medicina regenerativa tendrá muchas aplicaciones a corto plazo. En principio, cualquier enfermedad degenerativa será susceptible de ser tratada mediante células madre, inclusive algunas de las características del envejecimiento mismo quizá se podrán remediar. Ahora es urgente y necesario no solamente sentar regulación para permitir esta investigación dentro de límites éticos y con vigilancia del Estado sino para prevenir a nuestros ciudadanos de una enorme cantidad de charlatanes que están surgiendo, afirmando que tienen tratamientos con células madre.
