Los viejos, juntos somos más fuertes
Rafael Álvarez Cordero
16/03/2013 01:08
Somos mucho más que dos. Mario Benedetti
Silvercreek, Colorado.- Mi querido viejo, nada es más grato que ver a parejas de viejos viajando; a diferencia de las parejas jóvenes, que son más o menos independientes y cada cual va caminando a su paso, las parejas de viejos son algo digno de admiración: él, la protege, la ayuda al caminar, vigila su andar y la toma del brazo si es preciso; ella, a su vez, lo cuida, le limpia la cara, cuida que no olvide nada, ambos son la realización de lo que dice en su poema Mario Benedetti: “Si te quiero es porque sos mi amor, mi cómplice y todo, y en la calle, codo a codo, somos mucho más que dos”.
Y si esto es cierto en las parejas, querido viejo, es mucho más cierto en los grupos de personas a quienes nos une la edad.
Cada vez más me entero de grupos de viejos, parejas, hombres y mujeres solos, etc., que encuentran compañía y que tienen actividades productivas. ¿Cuáles?, ¿hacen negocios? No precisamente, pero la actividad más productiva es la alegría de vivir, el compartir intereses, sea en un deporte, en una afición, en un juego, o en la literatura, la escritura, la pintura, la escultura y modelado, qué sé yo.
Cada vez admiro más a los grupos de viejos que viven en una colonia y tienen actividades juntos, porque se refuerzan los lazos de amistad y se descubren nuevas oportunidades de disfrutar la vida.
Y hace una semana fui invitado a presentar un extraordinario libro del doctor José Carlos García Ramírez, titulado Envejecimiento mundial y desafío regional, en el que se tratan casi todos los aspectos de la vida del viejo, los avances y descubrimientos, pero también las limitaciones, enfermedades y carencias, y en su conclusión, el doctor García Ramírez invitó a todos a participar activamente para que a los viejos se nos tome en cuenta, que no seamos solamente “los ancianitos” a los que hay que consentir mientras se mueren, sino que somos un importantísimo grupo de diez millones de ciudadanos que tenemos derechos, derecho a la salud, derecho al trabajo, derecho a la recreación, derecho a ser tratados con respeto, derecho a vivir felices.
Y así como una pareja que se lleva bien son “más que dos”, los viejos si nos unimos podremos lograr que en la familia, en la sociedad y, sobre todo, en el gobierno se diseñen políticas de atención real a los viejos, no simples fórmulas “asistencialistas” de beneficencia.
Aquí en Estados Unidos, querido viejo, he encontrado que hay cada vez más grupos de viejos activos y optimistas, viejos que aprenden día con día a disfrutar la vida, viejos que se unen para recibir atención médica de la mejor manera, viejos que compran en grupo para que les salga más barato; en el pueblo donde estoy, hay al menos cuatro grupos y uno de ellos publica un periódico semanal que habla de las actividades de sus miembros, de las reuniones, funciones de cine, concursos, etc., que realizan entre ellos.
Mi querido viejo: podemos y debemos ser “más que dos”, y tú puedes participar con quienes conoces, viejos compañeros de escuela, viejos vecinos, etc.; si alzamos la voz, nos llegarán a oír.
Médico y escritorraalvare2009@hotmail.comhttp://www.bienydebuenas.com.mx
