De presuntos y asesinos

Rafael Álvarez Cordero

07/03/2013 02:13

De presuntos y asesinos

En todo México la radio, la televisión, los diarios, las revistas, se regodean con las fotos y descripciones de una maestra encarcelada, que pasó de ser poderosa, intocable y dominadora, a ser fea, grotesca, ignorante, presumida, vanidosa y presunta delincuente; con ella quedan tras las rejas sus cómplices, presuntos delincuentes también; y mientras esto sucede, en el DF se inicia un proyecto para enfrentar al asesino más temible, el que ha causado más muertes que los sicarios y los narcos, el asesino silencioso: la diabetes.

Allá por el Politécnico se reunieron el jefe de Gobierno, doctor Miguel Ángel Mancera, y el secretario de Salud local, Armando Ahued, y pusieron en operación el Centro Especializado en el Manejo de la Diabetes del Distrito Federal, destinado a aliviar la monumental carga que representa la diabetes para los capitalinos.

Usted sabe, estimado lector, que la diabetes es uno de los padecimientos más tristes, afecta todos los órganos del cuerpo y la vida de un diabético mal tratado es un infierno para él y sus familiares, además de que no hay dinero que alcance para conseguir todo lo que necesita el diabético para sobrevivir.

Y tal vez recuerda usted que el año pasado comenté un viaje que hice a Kuwait, en donde está el Instituto Dasman, el mejor centro de educación y control de diabetes del mundo, ¿y cómo allá?, gracias a las actividades de educación, detección y control de la diabetes, disminuyeron las complicaciones en 61% en diez años; el Centro Especializado en el Manejo de la Diabetes del Distrito Federal es un gran paso para lograr esos objetivos, cuenta con lo necesario para atender a los enfermos diabéticos, educarlos en alimentación, ejercicio y medicamentos, prevenir las complicaciones e informar y educar a la población.

Y es que como ha dicho ya en más de una ocasión la secretaria de  Salud federal, doctora Mercedes Juan, la diabetes y la obesidad son enfermedades que requieren una atención urgente, y es indispensable coordinar todas las actividades que puedan contribuir a detener esta ola azucarada y mortal.

Es necesario que se publiquen leyes sobre diabetes, para que en el presupuesto federal haya fondos destinados a la prevención, detección y control de la diabetes, así como leyes para regular el contenido de azúcar en los alimentos; es necesario que conozcamos quién tiene diabetes (uno de cada diez lectores de esta columna tiene diabetes, y tal vez no lo sabe); es necesario que los padres de familia cuenten con una Cartilla Metabólica (como la cartilla de vacunación), que contenga los datos que servirán para saber si su hijito está en riesgo, esta cartilla deberá tener los antecedentes de diabetes familiar, peso y talla del niño, glucosa capilar, lo que permitirá actuar a tiempo  y evitar que el menor se convierta en diabético en la adolescencia o la juventud.

Y, sobre todo, hay que hacer campañas optimistas sobre diabetes, porque de poco sirve ver un espectacular con un hombre amputado de los pies o una mujer ciega por diabetes, necesitamos informar que si la diabetes se entiende y se controla bien, el diabético puede vivir plenamente, como lo han hecho diabéticos famosos: Elizabeth Taylor, Sharon Stone, Halle Berry, Marcelo Mastroiani, Mijail Gorbachov, José Feliciano, Woody Allen, Juan Pablo II, Benedicto XVI, y cientos de intelectuales, actores, deportistas, políticos, etcétera.

Y mientras los presuntos delincuentes ya están en chirona, el asesino silencioso será combatido en el Centro Especializado en el Manejo de la Diabetes del Distrito Federal.

                *Médico y escritor

                raalvare2009@hotmail.com

                www.bienydebuenas.com.mx

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