Cuestión de honor
Pablo Carrillo
Esta tarde se juega un partido que el Tri debe ganar, no hay otra opción. Ya estuvo bueno de empatitos o derrotas honrosas. 22/03/2013 00:29
En los últimos años se ha perdido la jerarquía al ir a jugar partidos eliminatorios a Centroamérica y el Caribe.
Seguramente la baja sensible que muestra el representativo nacional cuando acude a esos países pasa más por lo mental que por lo futbolístico.
Esta tarde se juega un partido que el Tri debe ganar, no hay otra opción. Ya estuvo bueno de empatitos o derrotas honrosas sólo porque nos tratan muy mal, se tiene que ir a triunfar y nada más.
Honduras ha sido, indudablemente, uno de los países que ha crecido notablemente en lo futbolístico en los últimos años. Sin embargo, y a pesar de las buenas individualidades que siempre ha tenido, están a muy prudente distancia del nivel que tienen los seleccionados por José Manuel Chepo de la Torre.
Hombre a hombre, los nuestros son mejores. No se trata de echar por delante el patriotismo, tampoco de faltarle el respeto al rival. Sin embargo, si los nuestros juegan a lo que saben, seguro traerán un buen resultado.
El carácter y ambición ganadora serán totales en este segundo partido del Hexagonal hacia Brasil, no se puede saltar a la cancha amedrentados y sin dejar de lado los maltratos, ofensas, vejaciones y demás recursos de mala lid que los rivales desde la tribuna utilizan en esas latitudes.
Es momento de ver en plenitud con la Selección Mexicana a los europeos que atraviesan por un buen momento como los casos de Giovani, Guardado, Moreno, Aquino y quizá, pero lo veo muy complicado, a Ochoa en la portería nacional.
Ganar o ganar, lo saben perfectamente, desde ahora deben empezar a mostrar si tienen patas para gallo, tal como lo hicieron en el camino hacia el oro olímpico.
Salvo su mejor opinión, amable lector, a mí me conquistaron los gallardos jovencitos que pusieron el ejemplo de cómo derrotar a rivales que incluso, en el papel eran mejores durante la épica conquista de Londres. No veo por qué ese carácter y fortaleza requeridos, no queden de manifiesto en San Pedro Sula.
Basta ya de mediocridades como sucedió ante Jamaica. Se requiere un triunfo que va más allá de lo deportivo, se trata de un golpe de autoridad en la mesa, con contundencia.
Eso de que nos han tomado la medida en lo futbolístico en Honduras, El Salvador, Jamaica y demás rivales concacafescos, se remite a una palabra: miedo.
A triunfar, pues, en San Pedro Sula y la semana entrante en el Azteca para, de ahí en adelante, caminar por la eliminatoria.
No olvidemos que, de no calificar, las pérdidas en innumerables negocios serían multimillonarias en dólares.
Ellos pueden.
