De diez
Pablo Carrillo
Lo de Benito Guerra es la demostración de lo que uno de nuestros jóvenes puede hacer gracias al talento y la enorme determinación. 12/03/2013 00:30
Apenas hace un par de semanas que nos dedicábamos a felicitar a todos los responsables del éxito del Abierto Mexicano de Tenis Telcel, y ahora tenemos que, obligadamente, hacerlo con todos los involucrados con el Rally Guanajuato México que cumplió su décimo aniversario.
Sin duda que el evento de rallies que han organizado los hermanos Patrick y Juan Suberville, así como Gilles Spitallier, es para quitarse el sombrero, por lo bien hecho y por lo bien que se habla de nuestro país a través de los medios internacionales, en especial los europeos, gracias a la fantástica organización.
El maravilloso sueño que hace unos 12 años me relataban Juan y Gilles de traer un rally WRC a nuestro país, que honestamente en ese tiempo parecía un tanto un sueño de opio, se hizo realidad; al poco tiempo las iniciativas impulsadas por estos enamorados del automovilismo, y en particular de los rallies, empezó a crecer y consolidarse hasta conseguir lo que parecía francamente inalcanzable.
Surgidos del CAF, el club de aficionados a los rallies, en su mayoría de origen francés, los Suberville y Spitallier, así como innumerables enamorados del automovilismo, se reunieron y lograron, de la mano de las autoridades estatales y municipales de Guanajuato, un evento que ha impactado de manera positiva a esa región del país.
Ahora ese gran sueño hecho realidad se vio aderezado por nuevas etapas, así como por la participación de un piloto nuestro, Benito Guerra, quien se ganó la oportunidad con su campaña el año pasado en la que fue el gran campeón de la PWRC para llegar a la máxima categoría con una actuación de sueño. Otro que se nos cumplió después de todo este tiempo, el ver a uno de nuestros pilotos participando en lo más alto y con mucha solidez.
Lo de Benito ha sido una firme demostración de lo que uno de nuestros jóvenes puede hacer gracias al talento y enorme determinación de llegar a lo más alto, preparándose física y mentalmente lleno de ilusión por consolidarse como un grande de ese deporte desde hace muchos años y finalmente lo logró.
Guerra provocaba dudas en muchos de los incrédulos que apostaban por una mala actuación del capitalino; sin embargo, etapa a etapa fue cada vez más rápido, sin tomar demasiados riesgos y sin cometer errores, algo muy complicado para un novato.
Las opiniones que poco a poco se fueron generando en torno a Guerra se fueron unificando y hasta los más escépticos aplaudieron la demostración de talento, inteligencia, frialdad y madurez de un debutante en esa categoría.
Ojalá Benito reciba los apoyos necesarios de los patrocinadores para seguir creciendo, tiene con qué. ¡Felicidades por el Rally Guanajuato México en sus diez primeros años, un evento de diez!
