La “familia” de la comisión

Senador José María Martínez, hoy me gustaría preguntarle por qué no defender el matrimonio entre personas del mismo sexo.

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Yuriria Sierra 18/06/2014 01:43
La “familia” de la comisión

En el Senado de la República se ha creado la Comisión de la Familia y Desarrollo Humano, que recibirá para su operación un presupuesto mensual de 300 mil pesos, que se ponen con los impuestos que pagamos todos. Al año, eso da un total de tres millones 600 mil pesos, mismos que serán administrados por esta comisión, que presidirá el senador del PAN José María Martínez, quien también es vicecoordinador de la bancada blanquiazul y al momento de la instalación de la comisión dijo que se trabajará contra el aborto y las uniones entre parejas del mismo sexo que “están de moda”.

Tales declaraciones provocaron que en redes sociales le llovieran críticas. Una de las más fuertes la hizo José Merino a través de su cuenta, @ppmerino. Más que una confrontación, buscó un debate o incluso algo más simple que eso, una respuesta a su pregunta: si entonces, bajo lo expresado por el senador, la familia que Merino y su esposo forman, entra o no en la definición de familia que protegerá esta nueva comisión senatorial.

Y pues grillos y más grillos. No porque se tuviera silencio, sino porque el senador, también a través de su cuenta en Twitter, sólo hizo una retahíla de justificaciones, que nunca argumentos, y jamás contestó esta simple pregunta.

Le pregunté yo al respecto, también por Twitter. Vamos, siendo un senador de la República, y en estos tiempos en que todos dicen estar abiertos al diálogo y debate, esperaríamos una pronta respuesta. A nadie le gusta que una polémica injustificada crezca; menos, cuando es una generada por el trabajo propio. Le propuse entonces una entrevista desde el lunes por la noche. Fue hasta el martes, pasando el mediodía, en que recibí respuesta del senador, también a través de Twitter. No supo de mi invitación, dijo, sino hasta ese momento, pero que la aceptaba para que yo pudiera regodearme en mi intolerancia (sic) al tener un micrófono a mi disposición. Pero que, a pesar de todo, me daría la entrevista.

Entendiendo esto, mi oficina se comunicó a la suya para cerrar la conversación que habríamos tenido ayer en Hora Capital de Reporte 98.5. Hora y media después, nos llamaron para decirnos que no, que el senador había sido convocado a una junta en su grupo parlamentario, pero que hoy sí.

Así, entonces, senador, hoy por la tarde me gustaría preguntarle por qué no defender el matrimonio entre personas del mismo sexo; por qué invalidar estas uniones que hoy adoptan a los niños que nacieron porque los “provida” los defendieron y hoy están en el desamparo. Me gustará también preguntarle: ¿En qué se basa usted para hacer de juicios meramente personales sus causas políticas? Para usted, ¿cómo se constituye una familia? ¿Por qué cree que todos los mexicanos —que pagan los impuestos de donde saldrá el dinero para financiar esta nueva comisión— deben cerrar filas con lo que usted intenta defender?

Dice usted, senador, que yo tengo la ventaja de un micrófono. Pues aquí le doy una a usted: la ventaja de conocer las preguntas que, por el momento, quiero hacerle. Ojalá que hoy no lo llamen a una reunión.

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