Los tacos de cordero

Madero se echó unos tacos de cordero. No, no es metáfora, eso cenó... Le cayeron mal y tuvo que ser internado y sometido a una operación.

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Yuriria Sierra 03/05/2014 01:26
Los tacos de cordero

Al Partido Acción Nacional le está costando recuperar su poder político, aquel que lo mantuvo como la primera fuerza, la que se hospedó en Los Pinos por dos sexenios. A pesar de que gracias a ellos, con su papel dentro del Congreso, se encuentran detenidas las reformas a las que tanto empeño dedica el gobierno federal, no han sabido canalizar y ocupar su lugar como oposición. Un PAN totalmente fragmentado, en el que sus grupos están dispuestos a tumbarse entre ellos, para después fingir unidad al momento de tomarse la foto.

Bastante sintomático ha sido el proceso que viven para renovar su dirigencia nacional. Se tardaron, Gustavo Madero ganó tiempo; Ernesto Cordero logró armar su planilla, y ahora se dan con todo. En el debate que realizaron “como ejercicio democrático” —que tuvo tantas fallas en su transmisión exclusiva por internet— no salieron bien parados. Como sucede siempre, ambos se declararon ganadores. Los dos aseguraron ser la mejor opción, la fuerza más poderosa y quien mejor podría dirigir el futuro del partido. Se recriminaron cosas en las que el uno y el otro han tenido que ver, de las que ambos son responsables.

Que si Cordero acusa a Madero de aliarse con el PRI, Madero le responde que su papel como líder de los senadores lo llevó a votar a favor de las iniciativas que se presentaron a través del Pacto por México. Fue una pelea de acusaciones y donde desconocieron aquella cualidad que inevitablemente los une: que pertenecen al mismo partido, la que tendría que ser una batalla de propuestas, lo es de acusaciones, de balconeos. Y a ver luego cómo le hacen para recoger todo el destrozo que están dejando.

Mejor ejemplo de ese camino equivocado en el que se encuentra Acción Nacional no hay. Madero y Cordero se convierten en la personificación de la incapacidad que está teniendo todo el partido para recuperar reflectores. Con nada logran generar el ruido político necesario para que este proceso esté siendo tomado con la seriedad que, tal vez, debería tener. No sólo por el tanto tiempo en que se tomaron para hacerlo, sino en realidad sólo están exponiendo una vulnerabilidad que ha hecho que hoy el PAN se encuentre sumergido en un pantano y en el descontento del electorado. Al menos uno de los candidatos a presidirlo ha reconocido la baja de muchos, de quienes eran sus militantes.

Y como una irónica jugada del destino; como una de esas “cosas que pasan” y que llegan con precisa oportunidad. El jueves, Gustavo Madero se echó unos tacos de cordero. No, no es metáfora, eso cenó... ¡pero vaya tino! Y es que le cayeron mal y tuvo que ser internado y sometido a una operación. Así de extrañas las señales de la vida... pues ni los tacos le cayeron bien.

Lo cierto es que Acción Nacional vive en una profunda crisis, que a veces se empeñan en esconder. La brújula totalmente descalibrada y los esfuerzos que hacen para reposicionarse parecen ser tiros que salen por la culata. El proceso democrático para el cambio de dirigencia que tanto han cantado, les está quedando corto.

 

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